El precio de los alimentos sube un 38% en 3 años
En un estudio realizado por la OCU, Carrefour y Alcampo destacan como las cadenas de supermercados que más se han encarecido, con un 45% y un 43% respectivamente. La organización de consumidores exige que se mantenga la rebaja del IVA más allá del mes de junio ii que se aplique también a la carne y al pescado.
Es evidente que llenar la cesta de la compra tiene un coste más elevado que hace unos años, aun así, en un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) donde se han analizado más de un centenar de productos de gran consumo en siete grandes cadenas, y que recoge más de 55.000 precios, se avisa que los precios de productos de alimentación y droguería en los supermercados se han encarecido un 38% de media en tres años.
El estudio recoge los precios de los supermercados en línea de Alcampo, Carrefour, Condis, Día, El Corte Inglés, Eroski y Mercadona en diez ciudades diferentes en todo el Estado. Las cadenas que más se han encarecido son Carrefour y Alcampo, concretamente con un 45% y 43% respectivamente. Las sigue Mercadona, que se sitúa justo en la media, con un 38% y El Corte Inglés (que cuenta con Supercor, Hipercor y Opencor) con un 37%.
Eroski está por debajo de la media, con un 34%, y entre las cadenas que menos han subido los precios encontramos Condis, con un 33%, y Día, con un 32%. Las únicas grandes cadenas que no se han tenido en cuenta en el estudio son Lidl y Aldi, puesto que no tienen tienda en línea.
El aceite de oliva suave (225%), el azúcar blanco (91%), el zumo de naranja (81%), los huevos (67%) y el arroz (66%), son los alimentos que más han subido de precio. Mientras que las subidas más moderadas, a pesar de que están por encima del 20%, se registran en frutas y verduras y en los productos de droguería.
Más ayudas ante el aumento continuado de precios
La Organización de Consumidores y Usuarios reconoce que hay factores que justifican en cierto modo este incremento, como la subida del coste de los fertilizantes o el combustible, pero avisa que los precios en los puntos de venta pueden multiplicar hasta por seis a los precios que perciben los agricultores y ganaderos.
Ante este escenario, la organización de consumidores exige que se prorrogue la rebaja del IVA más allá del mes de junio y que se aplique también a la carne y al pescado, puesto que el 50% de las familias tienen dificultades para adquirirlos.
Por otro lado, pide que se aumente de manera sustancial el cheque de 200 euros para familias con ingresos de menos de 27.000 euros, así como el número de beneficiarios, elevando el límite de ingresos. Así mismo, apunta que se tendría que extremar la vigilancia del cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria y que los distribuidores intenten contener sus márgenes de comercialización para no alimentar la espiral de la inflación.
Si quieres descubrir la mejor opción para proteger tus ahorros, entra en Preciosos 11Onze. Te ayudaremos a comprar al mejor precio el valor refugio por excelencia: el oro físico.
Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:
Como los hogares españoles afrontan la inflación
3min lecturaLa escalada de la inflación de los últimos dos años ha...
El pasado 21 de febrero la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) recibió autorización del Consejo de Ministros para formalizar la compra de 40 millones de euros en piezas de oro. La intención es acuñar monedas de inversión y ofrecerlas como un valor refugio frente a la presión inflacionaria y volatilidad del mercado.
No es ningún secreto que delante de las crisis económicas, el oro es un activo muy apreciado por los inversores. La demanda de oro en el mundo aumentó un 18% en 2022 y se situó en 4.741 toneladas, la cifra más elevada en más de una década. Las compras de oro por parte de los gobiernos y bancos centrales se dispararon hasta una cifra récord de 1.136 toneladas que no se había visto en los últimos 55 años.
Dado el actual contexto de inflación, la volatilidad de los mercados, la quiebra de bancos, y la poca rentabilidad que los bancos ofrecen por los depósitos, todo y la subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), no es de extrañar que no solo los bancos centrales, si no cada vez más inversores diversifiquen sus carteras hacia valores tangibles y de poco riesgo como el oro.
Las monedas de inversión, también conocidas como monedas bullion, acuñadas en metales preciosos, generalmente oro y plata, juegan un papel fundamental en esta diversificación de los ahorros. El valor numismático por la calidad artesanal, el diseño, la importancia histórica, el valor conmemorativo y el estado físico de una pieza pueden disparar la demanda de los coleccionistas e inversores.
Una nueva fiebre del oro
La FNMT no se quiso quedar atrás y en 2021 decidió empezar a acuñar monedas bullion españolas, sacando al mercado toda una serie de ediciones especiales de monedas de oro, que siguen la tradición otras casas de moneda mundiales como la Royal Mint, South African Mint o la Münze Österreich.
La escalada de la demanda de oro también se ha visto reflejada en la previsión de las cantidades de monedas de oro que acuñará la FNMT. Mientras que para las dos primeras emisiones los acuerdos formalizados con los proveedores de oro no superaron 10 millones de euros, esta vez, el Consejo de Ministros ha autorizado la compra de 40 millones de euros en oro para la producción de monedas de inversión y coleccionismo.
Este incremento exponencial del valor de la contratación responde al volumen de ventas efectuadas anteriormente y a la evolución del mercado del oro a lo largo de los últimos dos años, junto con el contexto económico actual y futuro a corto plazo. Un hecho que parece confirmar que el oro físico como valor refugio por excelencia, sea en formato de lingotes o monedas, no solo no ha pasado de moda, sino que es más relevante que nunca en la hora de proteger nuestros ahorros.
Proteger los ahorros con oro físico ha sido una de las principales aportaciones de 11Onze a su comunidad y, ahora, se amplía el abanico de productos. Por eso, ante la volatilidad, la todavía alta inflación y de la crisis de confianza creciente en el sistema bancario, el oro vuelve a reforzarse como valor refugio. Descubre el Oro Semilla en Preciosos 11Onze.
Els ‘forwards’ i els ‘swaps’ de divises generen futures obligacions de pagament que no apareixen en els balanços ni en les estadístiques oficials de deute. Segons el Banc de Pagaments Internacionals, aquest deute ocult ascendeix a 39 bilions de dòlars en el cas dels bancs i a 26 bilions en el de les entitats no bancàries amb seu fora dels Estats Units.
Els ‘forwards’ de divises són contractes vinculants que fixen el tipus de canvi per a la compra o venda d’una divisa en una data futura, mentre que els ‘swaps’ de divises són acords entre dues parts per intercanviar pagaments d’interessos de préstecs en dues divises diferents.
Els primers serveixen de cobertura davant la volatilitat del mercat canviari. Els segons solen utilitzar-se per aconseguir finançament en moneda estrangera amb un tipus d’interès més favorable que els dels crèdits que es poden obtenir en un mercat estranger. Però ni els uns ni els altres es reflecteixen en els balanços de les empreses ni en les estadístiques oficials de deute.
Creixement exponencial
El problema és que, com adverteix el Banc de Pagaments Internacionals (BIS per les seves sigles en anglès), a mitjan 2022 els bancs de fora dels Estats Units amb accés directe al crèdit de la Reserva Federal devien uns “39 bilions de dòlars” si sumem els seus ‘forwards’ i ‘swaps’ de divises. És més del doble del deute en dòlars que consta en els seus balanços i més de deu vegades el seu capital.
En el cas de les entitats no bancàries amb seu fora dels Estats Units, l’import ascendeix a “26 bilions de dòlars”, el doble del deute en dòlars que consta en els seus balanços i 9 bilions més del que devien l’any 2016.
El volum total d’aquest deute gairebé s’ha doblat respecte a l’any 2008. Els inversors han aprofitat la relaxació monetària i uns tipus d’interès ultrabaixos per a augmentar el seu palanquejament a la recerca de majors rendiments.
Fora del balanç
Aquest mercat de divises porta implícit un enorme endeutament en dòlars que queda ocult, ja que, a diferència d’altres derivats com els acords de recompra o ‘repos’, les obligacions de pagament dels ‘forwards’ i ‘swaps’ de divises es registren fora del balanç.
Les obligacions de pagament d’aquests derivats ascendeixen a quantitats astronòmiques. Considerant totes les divises, els imports pendents a la fi de juny de 2022 van assolir els 97 bilions de dòlars, 30 bilions més que l’any 2016 i pràcticament el mateix que el PIB mundial.
Només l’abril de 2022 el volum d’operacions amb aquesta mena de derivats es va acostar als 5 bilions de dòlars diaris, segons el BIS, dos terços de la facturació diària mundial de divises.
Protagonisme aclaparador del dòlar
Com a moneda vehicular, el dòlar es troba a un costat del 88% de les posicions vives, segons dades del BIS. I és que fins i tot un banc que vulgui fer un ‘swap’ entre dues divises diferents del dòlar, recorreria a aquesta moneda com a pas intermedi.
Com destaca el BIS, “gran part d’aquest deute és a molt curt termini”, per la qual cosa “les necessitats de refinançament resultants provoquen restriccions de finançament en dòlars”. De fet, gairebé quatre cinquenes parts dels imports pendents a la fi de juny de 2022 vencien en menys d’un any.
La falta d’informació directa sobre aquests derivats dificulta a les autoritats monetàries preveure la magnitud i la geografia de les necessitats de refinançament en dòlars. Com a conseqüència, resulta més complicat restablir el flux fluid de dòlars a curt termini en el sistema financer quan és necessari, especialment en temps de crisi i quan el dòlar ha experimentat una important revaloració.
Risc sistèmic?
Com adverteix el BIS, el palanquejament ocult i el desajustament de venciments en les carteres dels fons de pensions i les companyies d’assegurances “podrien plantejar un repte polític” per garantir el flux fluid de dòlars en la pròxima gran crisi. Cal no oblidar que la demanda de dòlars augmenta en moments d’incertesa en els mercats.
A més, donada l’enorme escala d’aquest deute, un volum rellevant d’impagaments podria tenir greus efectes sistèmics.
Si vols descobrir la millor opció per protegir els teus estalvis, entra a Preciosos 11Onze. T’ajudarem a comprar al millor preu el valor refugi per excel·lència: l’or físic.
Cataluña captó 4.643,9 millones de euros en inversiones extranjeras durante el 2023, la cifra más alta desde el 2016. La captación de capital remontó en el último trimestre del año y se disparó hasta los 2.486,9 millones, casi la mitad de la cantidad acumulada en todo el año.
La inversión de capital extranjero en Cataluña alcanzó los 4.643,9 millones de euros durante el 2023, según los datos publicados este miércoles por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Esta cifra es casi un 18% más alta que la del año anterior, cuando la captación de capital extranjero fue de 3.936 millones de euros. Unos datos que representan el volumen de inversión más elevado de la serie histórica y el más elevado desde el 2016.
Destaca la captación de capital en el último trimestre del año, en que se disparó hasta los 2.486,9 millones, casi la mitad del acumulado en todo el año. En el conjunto del Estado, Cataluña fue la segunda comunidad que acumuló más inversiones extranjeras, solo por detrás de Madrid, con 15.323,2 millones.
Aun así, hay que tener en cuenta que la estadística del ministerio español contabiliza las inversiones extranjeras en los territorios donde las empresas tienen la sede social, independientemente de donde se materialicen después. Esto se conoce como el efecto capitalidad de Madrid sobre el resto de territorios y, en el caso catalán, también responde a la campaña de propaganda del gobierno del Estado para fingir que las empresas huían de Cataluña a consecuencia del referéndum del 1 de octubre del 2017.
Por sectores, en Cataluña durante el último año han destacado las inversiones en metalurgia (414 millones), productos metálicos (391 millones), programación y consultoría (256 millones), actividades inmobiliarias (255 millones) y servicios financieros (123 millones), entre otros. En cuanto a los países, resaltaron Alemania (847 millones), Chipre (91 millones), Brasil (91 millones) y Bélgica (66 millones).
Retroceso de la inversión en Madrid y en el conjunto del Estado
A pesar del sesgo en los datos recopilados, la captación de capital extranjero en Madrid retrocedió un 12,7% interanual. Del mismo modo, en el conjunto de España la inversión extranjera cayó un 18,5% durante el año pasado, hasta los 28.214,9 millones de euros. Se aleja así de los datos registrados en 2022, cuando la inversión en términos brutos consiguió los 34.178 millones de euros.
Esta cifra también queda muy lejos de los 55.568 millones del 2018, el mejor año en captación de capital foráneo hasta la fecha actual. La moderación del crecimiento económico, la inestabilidad política, la subida de los costes financieros y la mala gestión en la ejecución de los fondos europeos son algunas de las causas que hay detrás de la bajada en inversiones al conjunto del Estado.
La extracción de crudo de petróleo y gas natural (3.400 millones de euros), es el sector que atrajo más inversión extranjera en el Estado español, seguido del comercio al por mayor (3.015 millones), las telecomunicaciones (2.472 millones) y suministro de electricidad y gas (2.080 millones).
En cuanto a los países de origen de las inversiones, Luxemburgo se sitúa líder con 10.575 millones de euros. Un país suele ser la base de operaciones para muchos inversores internacionales gracias a su baja fiscalidad. Lo siguen el Reino Unido (3.270 millones), Alemania (2.943 millones), Países Bajos (2.287 millones) y Francia (1.929 millones).
Récord de inversión extranjera captada por la Generalitat
La publicación de los datos del ministerio llega solo unos días después de que la Generalitat anunciara un récord de captación de inversión extranjera de 880 millones de euros a través de ACCIÓ, su agencia para la competitividad de la empresa.
Aunque esta cifra no contemplaba el total publicado esta semana por el departamento de la administración española, equivale a un incremento del 42% respecto al año anterior y es la más alta de la serie histórica, que arranca en 1985.
Esto se ha traducido en la creación de 4.533 puestos de trabajo, un 31% más que en el 2022, y la materialización de 112 proyectos de inversión de empresas extranjeras, un 19% más que el año anterior, según el balance de Catalonia Trade & Investment, la unidad de Inversión y Empresas Extranjeras de ACCIÓ.
El consejero de Empresa y Trabajo, Roger Torrent, destacaba que “son cifras extraordinarias, de récord, que demuestran lo competitiva que es Cataluña en el entorno empresarial, que los inversores internacionales confían en nuestro país y que tenemos todos los ingredientes para que se puedan hacer inversiones con garantías y con potencial de crecimiento.”
11Onze es la fintech comunitaria de Cataluña. Abre una cuenta descargando la app El Canut para Android o iOS. ¡Únete a la revolución!
La deuda global alcanzó un nuevo récord el 2023, situándose en 289,6 billones de euros. Esta tendencia al alza se ha acelerado a un ritmo alarmante en la última década, poniendo en entredicho su sostenibilidad y representando una bomba de relojería para la economía mundial.
La deuda mundial de hogares, empresas, bancos y gobiernos sumó un total 289,6 billones de euros al cierre de 2023, frente a los 275.4 billones de euros contabilizados el 2022. Un nuevo récord según los cálculos del Instituto Internacional de Finanzas (IIF). El volumen total de deuda soberana y de bonos corporativos es de casi 92 billones de euros, una cifra similar al PIB mundial, mientras que la deuda de los hogares ha aumentado hasta los 53,4 billones.
Esto provocará crecientes presiones de financiación, especialmente en las economías emergentes, donde la cantidad de bonos corporativos que vencen en los próximos tres años representaban el 51% (4 billones de euros) del total en el 2023.
Este déficit fiscal global se ha visto espoleado por el crecimiento de la deuda de las principales economías, especialmente la de los Estados Unidos, que según el FMI llegó al 123,3% del PIB el 2023 y subirá hasta el 126,9% a lo largo de este año. A su vez, la deuda de la economía china creció hasta el 83% del PIB el 2023, se prevé que llegue al 87% el 2024 y que supere el 100% el 2027.
El FMI pronostica que la deuda pública mundial aumentará un punto porcentual del PIB cada año a medio plazo, y avisa que al ritmo previsto “la deuda mundial alcanzará el 100% del PIB para finales de la década.” Los desfases de ingresos y gastos en los presupuestos nacionales se espera que añadan 4,9 billones de euros anuales entre 2024 y 2027.
La losa de la deuda
Una deuda pública descontrolada es una carga para la economía, que frena la productividad, aumenta los impuestos y dificulta la financiación del sector privado. Cada año que se incrementa esta deuda acumulada, las cargas se hacen más pesadas y crece el riesgo económico.
La tendencia a largo plazo es de un aumento inexorable de la deuda, impulsada por los déficits crónicamente elevados de los gobiernos de los mercados desarrollados. La carga del pago de la deuda impone un elevado peaje a las generaciones futuras, desviando fondos del gasto en infraestructuras, educación y servicios sociales.
Los políticos quieren hacer creer a los ciudadanos que la ralentización del crecimiento económico, el descenso de los salarios reales y la inflación persistente son factores externos que nada tienen que ver con las acciones de sus gobiernos. Raramente explican que estos mismos gobiernos son directamente responsables de la política fiscal, los conflictos geopolíticos y la impresión de dinero en exceso que hay detrás del gasto deficitario y la pérdida del poder adquisitivo de la ciudadanía.
Siempre que sea sostenible, la deuda es un instrumento necesario para el crecimiento, aun así, el aumento experimentado durante los últimos años está lejos de esta sostenibilidad. Esto está provocando que cada nación dedique una mayor proporción de sus ingresos para cubrir estas obligaciones de deuda. Un hecho que, a la práctica, puede acabar teniendo consecuencias devastadoras para gran parte de la población.
Si quieres descubrir la mejor opción para proteger tus ahorros, entra en Preciosos 11Onze. Te ayudaremos a comprar al mejor precio el valor refugio por excelencia: el oro físico.
Sí, el Estado español logró una recaudación récord en 2022 gracias a una mayor presión fiscal, que sufren especialmente las clases medias. Además, el reparto geográfico es desigual, ya que los catalanes pagamos hasta un 12,5% más del impuesto de la renta que los madrileños.
Con 255.463 millones de euros, el Estado español volvió a establecer un nuevo récord de recaudación en 2022, según datos de la Agencia Tributaria. Esta cifra supone un aumento del 14% respecto al año anterior, que ostentaba el anterior máximo histórico. De los tres grandes tributos —IRPF, IVA y Sociedades—, solo el último, que grava el negocio de las empresas, sigue lejos del tope estadístico a pesar del gran aumento de beneficios empresariales que se produjo el año pasado.
Estos datos aportan argumentos para justificar dos de los resultados de un estudio realizado hace unos meses por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El primero es que dos de cada cinco participantes consideran que en el Estado español se pagan muchos impuestos. El segundo indica que un 80% de los encuestados lamenta que los impuestos no se cobren con justicia y que no paguen quienes más tienen.
Mayor factura fiscal por la inflación
Lo cierto es que la inflación está incrementando la factura fiscal de los contribuyentes por una doble vía. La primera es a través del IVA: si la base imponible de un producto es mayor a causa de la inflación, también aumenta el importe que pagamos en concepto de IVA. Y se trata de un impuesto directo, que no entiende de clases sociales ni poder adquisitivo.
La segunda es a través del IRPF: a medida que se actualizan los sueldos para afrontar el aumento del coste de la vida, los asalariados pueden saltar de tramo y verse grabados con un mayor porcentaje de IRPF. Hay que tener en cuenta que este impuesto va por tramos progresivos —cuanto más se cobra, mayor porcentaje se paga sobre los ingresos— y el Gobierno español no ha modificado esos tramos para adecuarlos a la subida del IPC. Por tanto, aunque el incremento del sueldo solo sea nominal, ya que no aumenta nuestra capacidad de compra a causa de la inflación, podemos acabar pagando un mayor porcentaje de IRPF.
En la práctica, los trabajadores pagan cada día más impuestos y están perdiendo poder adquisitivo real. Se trata de un aumento de impuestos encubierto, que no requiere una subida de los tipos impositivos y que explica parte del aumento de la recaudación del Estado español. De hecho, se estima que cada declarante en el Estado español pagó el año pasado 199 euros adicionales vinculados al aumento de la inflación, mientras que en Cataluña esa cifra se eleva hasta los 224 euros.
Un incremento injustificado
Por desgracia, la mayoría de ciudadanos considera que este aumento de la factura fiscal no está justificado: el 62% de los encuestados por el CIS piensa que recibe menos de la Administración de lo que paga en impuestos y cotizaciones.
Por eso, muchos expertos solicitan adaptar los tramos del IRPF al aumento del IPC, así como adecuar los mínimos personales y familiares, las reducciones y las deducciones.
Esto supone que en la declaración de la renta de este año se deberían subir los umbrales de renta vigentes un 5,7%, el equivalente a la inflación de 2022. Solo así se mantendría el mismo nivel de presión fiscal efectiva.
El precio de la deuda
Un informe del Instituto de Informes Económicos indica que la presión fiscal en el Estado español superó el 42% en 2022. Este porcentaje supone su máximo histórico y la sitúa ligeramente por encima del 41,7% de media en la Unión Europea en 2021, último año del que se tienen datos.
Las obligaciones tributarias en el Estado español han crecido hasta niveles máximos desde la crisis financiera, según datos de Eurostat. La presión fiscal tocó fondo en 2009, con un 29,7%. Desde entonces el porcentaje no ha dejado de aumentar a un ritmo muy superior al del resto de países del entorno.
Entre los principales motivos, cabe recordar que la deuda pública española cerró el año 2008 en el 39,7% del PIB y llegó a superar el 120% en 2020. Esto ha llevado a los sucesivos gobiernos a incrementar los impuestos para hacer frente a los pagos y ajustar sus compromisos financieros a las exigencias de Bruselas.
Además, los expertos consideran que existe un desequilibrio en la progresividad de los impuestos que se pagan en el Estado español. Como consecuencia, se produce una excesiva concentración de tributos en las rentas medias, que son las que soportan el mayor sacrificio fiscal.
Una fiscalidad desigual
El gravamen sobre la renta también difiere de una comunidad autónoma a otra. Los madrileños son quienes disfrutan de un tipo marginal máximo más bajo y los valencianos quienes lo tienen más alto. En la actualidad, Cataluña se sitúa por encima de la media y se encontraría en el ‘top 10’ de los países europeos con el tipo marginal máximo del IRPF.
De hecho, los catalanes pagamos hasta un 12,5% más del impuesto de la renta que los madrileños. Y los contribuyentes con rentas bajas en Cataluña son los que pagan la cuota más elevada de todo el Estado español.
También en los impuestos de patrimonio o sucesiones salimos mal parados los catalanes, ya que estos tributos están muy bonificados en comunidades autónomas como Madrid o Andalucía.
Críticas desde la patronal
Una vez aprobados los presupuestos de la Generalitat para 2023, la patronal Foment criticó que no se haya rebajado ningún impuesto y, en cambio, haya subido un 2% la presión fiscal de los tributos a la riqueza. Su presidente, Josep Sánchez Llibre, lamentaba en febrero que el impuesto que se paga por la compra de un piso de segunda mano en Cataluña sea un 66% superior al que se abona en Madrid y que existan 15 impuestos propios más uno en desarrollo, mientras que en Madrid no hay ninguno.
Frente a las voces que critican el afán recaudatorio de la Generalitat, algunos justifican estos impuestos por la infrafinanciación de Cataluña. Más allá de polémicas, el departamento de Economía ha aclarado que estos tributos propios supusieron en 2021 una recaudación de solo 295 millones de euros, lo que supone poco más del 1% de los ingresos de la Generalitat.
11Onze es la fintech comunitaria de Cataluña. Abre una cuenta descargando la app El Canut para Android o iOS. ¡Únete a la revolución!
Los reguladores nos quieren vender la imagen de que las monedas digitales vinculadas a los bancos centrales empoderarán a la ciudadanía, pero desde 11Onze ya hace tiempo que avisamos que la realidad parece andar en dirección contraria. Un think tank con sede en Washington DC acaba de publicar un informe alertando que las CBDC suponen una amenaza para nuestras libertades fundamentales.
Los proyectos para introducir monedas digitales emitidas por los bancos centrales (CBDC, por sus siglas en inglés) se están extendiendo por todo el sector bancario mundial. A diferencia de las criptomonedas como las Bitcoin, las CBDC no están descentralizadas, sino que están controladas por el banco central del país emisor. Estas monedas digitales estarán sujetas a las mismas regulaciones que las monedas tradicionales y están pensadas para consolidar el control gubernamental sobre los sistemas de pago, ahora amenazado por el auge de las criptomonedas.
Los proponentes de las CBDC argumentan que mejorarían la eficiencia y seguridad de las transacciones financieras, reduciendo los costes de las transacciones para empresas y consumidores en comparación con el dinero fiat. Por otro lado, defienden que podrían ayudar a reducir la economía sumergida, puesto que serían menos anónimas que las criptomonedas y, al contrario que el dinero en efectivo, son totalmente controlables por el Estado. Además, dicen, fomentarían una mayor inclusión financiera, permitiendo un acceso más fácil y seguro a los productos bancarios.
En este contexto, un informe recientemente publicado por el Instituto Cato, un think tank con sede en Washington DC, analiza los riesgos de las monedas digitales emitidas por los bancos centrales y llega a la conclusión que “las CBDC amenazan las libertades fundamentales”, ya que “muchos de los beneficios potenciales anunciados por sus defensores no resisten el escrutinio” y que el Congreso de los Estados Unidos tendría que oponerse a cualquier plan gubernamental de emitir una CBDC.
Desestabilización del mercado libre, más control y menos privacidad
Según el estudio del Instituto Cato, los principales argumentos contra el desarrollo de una CBDC emitida por el gobierno de los Estados Unidos incluyen temores sobre su capacidad de rastrear y controlar la ciudadanía, la ciberseguridad y la posible desestabilización del mercado libre. Concretamente, el gobierno tendría un control sobre la economía y sobre nuestro dinero sin precedentes.
Los expertos analistas del think tank con sede en Washington DC apuntan que los partidarios de las CBDC que argumentan que mejorarían la inclusión financiera ignoran las innovaciones que ya se están produciendo en el sector privado, así como lo que realmente quieren los americanos que no forman parte del ecosistema bancario actual. Un sector de la población que en encuestas afirma no estar interesado a tener una cuenta bancaria porque no tiene suficiente dinero, porque quiere proteger su intimidad o porque desconfía de los bancos en general. Preocupaciones por las cuales una CBDC no representaría una solución, más bien el contrario.
Así mismo, mientras reconocen que una mayor rapidez de liquidación del sistema de pagos en los Estados Unidos es una causa loable, una CBDC no aportaría un beneficio único, ni siquiera adicional, en comparación con los desarrollos existentes actualmente en el sector privado. Aun así, sí que supondría una amenaza sustancial para la privacidad y la libertad financiera de la ciudadanía, que ya se ha visto erosionadas durante décadas.
El instituto quiere dejar claro que “las leyes diseñadas para luchar contra el terrorismo, impedir el blanqueo de dinero y recaudar impuestos proporcionan al gobierno la capacidad de llevar a cabo una vigilancia sin control sobre la información financiera”, pero la introducción de una CBDC podría significar, todavía más, el fin de la poca protección que todavía le queda a la ciudadanía, “puesto que daría al gobierno federal una visibilidad completa de todas las transacciones financieras mediante el establecimiento de un vínculo directo entre el gobierno y la actividad financiera de cada ciudadano.”
11Onze es la fintech comunitaria de Cataluña. Abre una cuenta descargando la super app El Canut para Android o iOS. ¡Únete a la revolución!
La escalada de la inflación de los últimos dos años ha cambiado los hábitos de muchos ciudadanos que trabajan más, reducen el ahorro y piden más créditos para amortiguar el impacto del incremento de precios. Aun así, se recupera el consumo de los hogares hasta niveles previos a la pandemia, según el Banco de España.
En sus proyecciones publicadas este martes, el Banco de España prevé que la economía española crecerá hasta el 1,9% en 2024, una décima por debajo de la estimación del Gobierno, y recorta, en seis décimas, hasta el 2,7%, la inflación media. Por otro lado, mejora sus perspectivas de creación de empleo y de reducción de la tasa de paro, calculando que esta se reducirá del 12,1% en 2023 al 11,6% en 2024.
Este crecimiento del PIB será impulsado por cuatro factores: el crecimiento de la población, la reactivación gradual de la economía global, el despliegue de los fondos europeos y un menor impacto negativo de la política monetaria. Todo esto de cara al futuro porque, en otro informe, el mismo Banco de España analiza qué estrategias están usando las familias para adaptar sus decisiones de consumo, ahorro y oferta laboral para hacer frente a la inflación de los últimos dos años.
Más trabajo, menos ahorro y más crédito
Los ciudadanos españoles trabajan más, sea con un segundo trabajo o haciendo horas extra, y piden más préstamos que los de otros países de la zona euro para adaptarse en la subida de precios, especialmente los hogares con poca liquidez.
Concretamente, la proporción de ciudadanos que han recurrido al crédito en el Estado español está 2,3 puntos porcentuales por encima de la media de la Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea (UEM), hasta un total del 11% de las familias, de acuerdo con la evolución del crédito al consumo que se ha observado recientemente en el país.
Así mismo, el estudio apunta al hecho que el porcentaje de ciudadanos que tienen que trabajar más para contrarrestar el escenario inflacionario representan el 16% de los hogares españoles, 1,2 puntos por encima de la media de la eurozona. Datos de Eurostat muestran que la proporción de personas en situación de pluriempleo en España aumentó un 6,8% entre septiembre de 2022 y septiembre de 2023, frente a un aumento del 1% en la UE.
Recuperación del consumo de los hogares
Paradójicamente, a pesar de que el 32% de las familias españolas aseguran haber reducido su gasto y el 9% dicen haber recortado la compra de bienes duraderos, como pueden ser los automóviles o electrodomésticos, el consumo de los hogares se ha mantenido en la senda de la recuperación en los últimos trimestres y ha logrado, a finales de 2023, los registros previos a la pandemia.
En este contexto, el aumento del consumo privado continuará siendo un elemento fundamental para la economía española durante el 2024. Especialmente, cuando tenemos en cuenta que el consumo público que sustentó una parte importante del crecimiento de la economía durante 2023, representando un 20% del PIB potencial, según el Banco de España, no es sostenible a largo plazo si se quiere reducir el déficit.
Si quieres descubrir la mejor opción para proteger tus ahorros, entra en Preciosos 11Onze. Te ayudaremos a comprar al mejor precio el valor refugio por excelencia: el oro físico.
Los últimos acontecimientos que han convulsionado el sector bancario pueden tener un impacto trascendental en la economía y nuestras vidas. ¿Se pueden prever y evitar estas crisis? En este episodio de La Plaça, Xavi Viñolas, redactor de 11Onze, analiza la predictibilidad económica retrospectiva a través de la teoría del cisne negro.
¿Es fiable el modelo económico actual? Alguien podría pensar que vamos de crisis en crisis en una concatenación cíclica de acontecimientos catastróficos inevitables en los mercados financieros. Pero, ¿son realmente imprevisibles estos cataclismos económicos? ¿Se pueden mejorar los análisis económicos para predecir el futuro?
En el ámbito económico, la teoría del cisne negro es una metáfora que hace referencia a los acontecimientos altamente improbables, que se producen por sorpresa y que tienen un gran impacto negativo para las economías. Se caracterizan por una predictibilidad retrospectiva, es decir, hay factores que explican por qué se han producido y como se podían haber evitado.
Anticiparse a los cisnes negros
Cualquier tipo de inversión está expuesta al impacto de posibles cisnes negros que afecten negativamente la evolución del mercado. Por eso es esencial tener una cartera diversificada y estructurada con diferentes clases de activos que puedan actuar como contrapesos en caso de un cambio repentino del panorama económico provocado por un acontecimiento de este tipo.
Dicho esto, y teniendo en cuenta que los cisnes negros son cada vez más comunes, Viñolas propone que “quizás es el modelo económico en sí mismo que se tendría que cuestionar”, y sigue, “los bancos se han acostumbrado a privatizar los beneficios y a socializar las pérdidas. Sacando el elemento de riesgo de las inversiones de riesgo”, por lo tanto, tienen pocos incentivos para evitar que se produzcan estos acontecimientos, dado que las consecuencias las acaban pagando los otros, es decir, nosotros, los contribuyentes.
Si quieres descubrir la mejor opción para proteger tus ahorros, entra en Preciosos 11Onze. Te ayudaremos a comprar al mejor precio el valor refugio por excelencia: el oro físico.
La retórica europea es diáfana desde hace dos años: es necesario bloquear económicamente a Rusia. Por eso se rompieron lazos comerciales con el país liderado por Putin. Pero la realidad es que los países de la Unión Europea se saltan sus propias sanciones y venden a Rusia a través de países como Kirguistán, Georgia o Kazajistán convirtiendo la economía rusa en la que más crece del G7
En el segundo aniversario de la invasión de Rusia de Ucrania es imposible prever cuánto tiempo más durará esta guerra ni quién la ganará. Lo que sí puede afirmarse ya es que las medidas de presión europeas no han servido de mucho, si el objetivo era ahogar económicamente a Rusia. Hace unas semanas el Fondo Monetario Internacional tuvo que rectificar sus previsiones sobre la economía rusa. Habían calculado que el PIB ruso se estancara en 2023 en un crecimiento del 1,1% y finalmente se situó en el 2,6% convirtiéndose en la economía del G7 que crece más rápidamente. No solo eso, el gobierno ruso calcula que en 2024 su crecimiento se acelerará hasta el 3,5%.
¿Cómo es posible, si la UE ha aprobado más de una decena de sanciones económicas y comerciales para estrangular la economía de los vecinos rusos? Porque la realidad es que el posicionamiento europeo es más retórico que real. Bloquear Rusia en serio implicaría daños mucho más serios a la economía de unos países europeos que no están para tirar cohetes, nunca mejor dicho. La hipocresía europea viene siendo recogida desde hace meses por Robin Brooks, ex economista del FMI. Una muestra suficientemente clara: las exportaciones de coches, motores o partes de vehículos de Alemania a Kirguistán ha aumentado un 5.500%.
German exports of motor vehicles and parts (blue) to Kyrgyzstan are up 5500% since Russia invaded Ukraine. You don't have to be a rocket scientist to know that all this stuff is heading to Russia. It's not like Kyrgyzstan is suddenly in a massive boom. Germany has to stop this… pic.twitter.com/aVZs7Ji3mO
— Robin Brooks (@robin_j_brooks) November 26, 2023
¿Puede que este país vecino de Rusia y de solamente 6,6 millones de habitantes tenga un interés repentino en los motores alemanes? Puede. Sin duda. Pero no deja de ser sorprendente que este furor por la industria alemana también se extienda a Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Turquía y Kazajstán. ¿Es un problema solo de Alemania? Parece que no, porque las exportaciones de toda la Unión Europea solo a Armenia han crecido un 430%. Estamos ante un clarísimo acto de trilerismo de la Unión Europea: anuncio que sanciono a Rusia y no le vendo nada directamente, pero sí a través de otros países.
Mientras Rusia ha incrementado las vinculaciones comerciales con China e India, principales receptores del petróleo ruso. De hecho, en este sentido el bloqueo europeo hace de nuevo el ridículo, porque la producción de barriles de petróleo de Rusia se mantiene estable en los 9,5 millones de barriles diarios. Como antes de las sanciones, solo han cambiado de clientes.
Los rusos ven cómo su economía ha sido movilizada hacia el esfuerzo bélico, aumentando el gasto en producción de armamento hasta llegar al 40% del PIB. Es un esfuerzo que empuja también el crecimiento económico a corto plazo, pero que evidentemente no tiene el mismo retorno que la economía productiva. Sin embargo, Rusia parece capaz de sostener el embate durante el tiempo que considere necesario.
Por su parte, la Unión Europea ya ha ido avisando a sus países miembros de que se vayan preparando para movilizar sus economías hacia una economía de guerra. Recientemente, Ursula Von der Leyen ha anunciado su voluntad de seguir presidiendo la Comisión Europea y, en una entrevista en Euronews, explicaba que uno de sus principales objetivos es seguir aumentando el gasto en defensa. Ahora se calculan ya unos 350.000 millones de euros anuales. Para dimensionar el volumen es necesario entender que es una cifra equivalente a todo el presupuesto del gobierno español.
El dinero incautado
Una de las primeras grandes sanciones internacionales fue la orden de bloqueo de 300.000 millones de dólares de Rusia en cuentas fuera del país. Ahora, dado que el gobierno de Estados Unidos cada vez tiene más dificultades para seguir financiando la defensa de Ucrania, comienzan a aparecer voces que piden que el dinero incautado a los rusos se utilice en la guerra contra Rusia. Así se evitaría, argumentan, que las economías occidentales se siguieran endeudando para financiar el conflicto. Tomarían el dinero en concepto de futuras reparaciones de Rusia en Ucrania, pero esta maniobra genera muchos problemas.
El principal es de confianza, porque los bancos centrales normalmente deben quedar fuera de este tipo de enfrentamientos entre países. Violar la norma de seguridad de los depósitos ya fue asombroso, utilizar estos fondos podría generar una mayor crisis de confianza en el sistema bancario. ¿Por qué? Porque en los bancos occidentales existen miles de millones de países de la península arábiga, de Asia Central y de África. Si estos clientes se sintieran amenazados y retiraran su dinero, el sistema bancario internacional se vería seriamente comprometido, tal y como ya se vio con el caso de Credit Suisse.
Los pronósticos, por tanto, son muy inciertos. Lo único que parece claro es que Putin sigue determinado y que la Unión Europea seguirá haciéndose trampas a sí misma. Mientras, rusos y ucranianos siguen muriendo todos los días en él sin sentido de la guerra. Ante la necesidad de renovar las tropas, el gobierno ucraniano se plantea movilizar a 500.000 civiles. Por tanto, la tragedia seguirá mientras los negocios se acaban de ajustar.