Una vejez digna después de la jubilación

En un país donde las pensiones cuelgan de un hilo y las crisis económicas van y vienen, ¿quién decidirá nuestra vejez? ¿Podemos planificarla o dependeremos de los hijos o familiares? 11Onze se hace eco de una iniciativa que pretende planificar una vejez a medida, con autonomía y calidad de vida.

 

La población de entre 50 y 60 años avanza hacia la vejez con más incógnitas que garantías en cuanto a su jubilación y las condiciones en las que podrán pasar la tercera y cuarta edad. Aun así, un nuevo proyecto pretende dar solución a esta desazón y asegurar que todo el mundo puede vivir una vejez digna, con autonomía y tranquilidad.

Xavier Resa y Pascual Flores han creado una iniciativa basada en la idea de cohousing. Tal como explica Reza en el podcast, este proyecto, que inicialmente había bautizado con el nombre de El Somni dels Faraons, consiste a habilitar zonas rurales en vías de despoblamiento para acoger unidades familiares o personas que quieran vivir la tercera y cuarta edad en un ambiente de tranquilidad, con todo tipo de servicios, y sobre todo con calidad de vida.

¿Qué quieres ser de mayor?

Hay que tener en cuenta que, actualmente, en Cataluña, el colectivo de entre 50 y 60 años reúne a más de un millón de personas. Si añadimos a las personas de hasta 80 años, la cifra se dispara en más de dos millones y medio, según cifras del Idescat. De hecho, el Estado español es uno de los países del mundo con más longevidad.

Y, aun así, lo cierto es que socialmente hay un rechazo y un malestar cuando se piensa en los mayores. La principal incógnita para muchos es: ¿qué pasará cuando llegue a la vejez? ¿Seré una carga para mis hijos? ¿Acabaré en una residencia? El miedo a la soledad y a que decidan por ti son algunos de los pensamientos más frecuentes a la hora de imaginar esta etapa de la vida.

Por eso, proyectos como el de Resa y Flores, como lo son otras iniciativas como las de Sostre Cívic, favorecen, tanto económicamente como en estilo de vida, a todo este colectivo de personas que pronto llegarán a la vejez. Y, a la vez, benefician a los cerca de 200 pueblos de Cataluña que necesitan urgentemente más población y un nuevo impulso en su actividad económica. El Somni dels Faraons es un proyecto complejo, pero pensado al mínimo detalle, tal como asevera Reza, y con un objetivo claro: buscar el bien común y asegurar que todo el mundo tiene acceso en una vejez digna.

¿Quieres ser el primero en recibir las últimas noticias sobre 11Onze? Clica aquí para suscribirte a nuestro canal de Telegram

Si te ha gustado esta noticia, te recomendamos:

Comunidad

Cataluña frena el despoblamiento rural

3min lectura

Pueblos y micro pueblos de Cataluña sufren...

Comunidad

Edadismo: el estereotipo que nos cierra puertas

3min lectura

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el...

Comunidad

Vivir en un pueblo, un privilegio de toda la vida

3min lectura

Durante la pandemia, muchas familias se han decidido...



Dicen que no eres tanto lo que dices como lo que haces, y en este sentido los catalanes hacen muchas cosas, y lo más importante, es que las hacen de forma conjunta. En Cataluña se contabilizan 74.438 asociaciones, según datos del Departamento de Justicia de 2020. Una cifra que sirve para entender la magnitud de esta red en el ámbito social. La autoorganización marca y define la sociedad catalana.

 

Como concepto, el asociacionismo se refiere a la organización voluntaria de personas que buscan un interés común, ya sea de carácter cultural, político, deportivo, de asistencia social, de ocio o de cualquier otro ámbito. El punto importante es que esta actividad se hace sin ánimo de lucro y buscando el beneficio de la sociedad.

 

De la clandestinidad a la creación del tejido social

Históricamente, el término asociacionismo nace en el siglo XIX a raíz de las teorías del socialismo utópico y aunque en la época medieval ya se crearon gremios y cofradías con la intención de defender los intereses generales, no fue hasta la era de la Revolución Industrial que proliferaron las asociaciones como tales. La finalidad siempre ha sido la misma: velar por las necesidades de la sociedad. En el momento que el sistema económico y empresarial apuntaba hacia el capitalismo incipiente, la aparición del obrerismo organizado empezó a ser necesario.

A lo largo del siglo XIX y XX, la sociedad catalana creó asociaciones en diferentes ámbitos, como es el caso de ateneos, escuelas, cooperativas o sindicatos. La aparición de muchas de estas entidades correspondía a la carencia de estos servicios básicos, como la escolarización, la salud o la defensa de los intereses laborales de los trabajadores. En los ámbitos donde no existía protección social, era la misma sociedad la que buscaba mecanismos para protegerse. También fue en estas décadas que el movimiento de recuperación de conciencia nacional afloró en un intento de reivindicar la personalidad propia de Cataluña y luchar por su preservación. Un hito que quedó desdibujado en la época franquista, cuando todas las instituciones nacionales catalanas y la red de asociaciones fueron perseguidas y reprimidas. En este contexto, el derecho a asociación queda prácticamente inhabilitado, pero el asociacionismo catalán sobrevive en la clandestinidad.

“La aparición de muchas de estas entidades correspondía a la carencia de estos servicios básicos, como la escolarización, la salud o la defensa de los intereses laborales de los trabajadores.”

El asociacionismo como reflejo del pueblo catalán

Los valores del asociacionismo marcan el camino hacia una sociedad más comprometida y menos individualista. De hecho, si analizamos algunos elementos básicos de la cultura catalana, vemos que esta idea está en sintonía con la realidad cultural. Romerías, sardanas, fiestas mayores, Sant Jordi … todo implica juntarse, organizarse, convivir y compartir. No es casualidad, por tanto, que la mayoría de catalanes destinen parte de su tiempo libre en actividades asociativas o sociales con afán de mejorar la calidad de vida del conjunto del país.

En la variedad está el gusto, y en cuanto a entidades, hay para todos los gustos. Cualquier catalán puede encontrar, hoy en día, alguna asociación que sea de su interés, y donde pueda aportar su grano de arena. Inquietudes deportivas, históricas, del mundo de la alimentación, científicas, académicas, de asistencia social … todo tiene cabida en el tejido asociativo catalán porque todos tienen un lugar en el tejido asociativo.

Más allá de donde llegan los organismos públicos, esta red de personas imparables pueden contribuir de forma activa y muy significativa a crear oportunidades y velar por el beneficio de todos los colectivos; nadie puede quedar atrás desde un punto de vista social. En especial, desde las asociaciones se ha hecho y se sigue haciendo una tarea imprescindible enfocada a colectivos excluidos, emergencias sociales, personas con menos recursos, afectadas por abusos bancarios o del sistema, enfermedades minoritarias, grupos de apoyo, y un largo etcétera. Entidades que han tenido que organizarse de forma interna y, en muchos casos, sin ayuda pública, para satisfacer necesidades básicas de los ciudadanos, tanto físicas como psíquicas, para mejorar así su calidad de vida.

Una tarea que nunca ha recibido el apoyo merecido y que, en muchos casos, se financia a través de donativos y ayudas de los ciudadanos. Por suerte, la conciencia social cada vez tiene más peso y la cooperación va más allá de la misma asociación para abrirse a toda la ciudadanía en una circunstancia en la que el apoyo de todos y cada uno de los colaboradores es imprescindible. Con ello se escenifica que el tejido asociativo tiene una doble vertiente: la participación activa desde dentro o la colaboración desde fuera, por lo que acaba formando parte toda la sociedad.

“La conciencia social cada vez tiene más peso y la cooperación va más allá de la misma asociación para abrirse a toda la ciudadanía.”

La cultura, un pilar básico de desarrollo

En Cataluña, la cultura de todo un pueblo se ha mantenido a lo largo de los años haciendo frente a todo tipo de situaciones sociales y políticas, gracias, en buena parte, a las asociaciones y su labor de preservación y fortalecimiento del tejido cultural. Para hacernos una idea del peso que supone, de las 74.438 asociaciones anteriormente mencionadas, 34.261 son de carácter cultural. La lectura que se deriva, es que la sociedad catalana apuesta por la cultura y, con ello, apuesta por el conocimiento, por la libertad de expresión y fomenta el pensamiento crítico.

La cultura juega un papel clave en el desarrollo de un territorio y se convierte en una parte imprescindible en la vida de los ciudadanos. Más allá de los libros, las series o los museos, la cultura también es la lengua, la forma de relacionarnos con los demás y con el entorno, son las costumbres que nos hacen vivir de una determinada manera, celebrando unas fechas concretas o dar valor a un sentimiento de pertenencia en un territorio. La solidaridad social o la cooperación son dos valores que también están altamente influidos por la cultura y que, a su vez, pueden influir, y mucho, en el funcionamiento social de un pueblo. La cultura lo es prácticamente todo y las asociaciones adoptan la función de conservar este valor identitario a través de organizaciones y actividades que dinamizan su preservación.

“La cultura juega un papel clave en el desarrollo de un territorio y se convierte en una parte imprescindible en la vida de los ciudadanos.”

La cooperación social, una apuesta de valor

El asociacionismo entiende la creación de una comunidad desde la base de la inclusión y con el fin de reforzar estos vínculos para que el trabajo conjunto permita a la sociedad avanzar más y avanzar mejor. En ningún caso, sin embargo, esta unión de personas deben trabajar desde la exclusión hacia todos los que no forman parte. Un hecho que puede derivar en sentimientos negativos por parte del resto de ciudadanos y que se aleja de la razón de ser de este tipo de entidades donde el respeto y el trabajo en equipo marcan su existencia. Perder esta esencia supondría individualizar el movimiento y condenarlo a desaparecer.

El sentimiento de identidad puede tener un gran impacto en una sociedad y puede ser determinante en su desarrollo. Un territorio que crea en sus personas, que quiera defender la cultura y que promueva todo tipo de actividades, desde la autoorganización y la labor voluntaria, es, sin duda, un territorio con inquietudes por evolucionar constantemente. En Cataluña, el tejido asociativo es testigo de esta voluntad y crece cada día con la mirada puesta en el futuro, pero sin perder de vista los orígenes. Trabajar colectivamente por un futuro con una sociedad más justa y comprometida es apostar por las personas y asegurar que, desde las asociaciones, se velará por su bienestar y el del territorio.

 

11Onze es la fintech comunitaria de Cataluña. Abre una cuenta descargando la app El Canut para Android o iOS. ¡Únete a la revolución!

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:

Cultura

La industrialización que hicimos en un siglo

3min lectura

En nuestra memoria perdura intensamente la fecha de 1714...

Economía

Economía sostenible, ¿qué es?

6min lectura

La economía sostenible busca aumentar el bienestar social...

11Onze

“La comunidad puede vencer a la gran banca”

3min lectura

La exclusión financiera que sufre la gente mayor por parte de...



Un estudio del ACNUR sobre la educación y su importancia en la inclusión social pone de manifiesto que uno de los retos más importantes a que se enfrentan los niños refugiados es el acceso desigual a la educación.

 

Un denominador común de las crisis de refugiados es que, independientemente de su ubicación, cuando las familias se ven obligadas a abandonar sus hogares, la estabilidad de la vida de los niños se ve inevitablemente alterada. Así mismo, la pérdida de seguridad, dignidad y acceso a la educación son algunas de las consecuencias más inmediatas que afectan las personas desplazadas.

No era necesario un informe para entender la importancia de asegurarse que los niños y jóvenes refugiados tengan acceso al sistema educativo, pero sí que es importante conocer las cifras más allá de los eslóganes genéricos que desdibujan el problema. Concretamente, para poder ofrecer los recursos y herramientas necesarias para abordar el problema.

 

El talento es universal, la educación no

El estudio de AGNUR se basa en datos de más de 40 países de todo el mundo y enfatiza que, incluso antes de la pandemia, se estimaba que la proporción de niños de 10 años que no saben leer ni entender un texto sencillo era del 57% en los países de renta baja y media, y del 86% en el África subsahariana, donde viven millones de refugiados: “Una educación de mala calidad y la falta de acceso a escuelas e institutos afectan centenares de millones de niños. Pero no hay duda que los jóvenes refugiados lo sufren de manera más aguda.”

Los datos indican como los niños refugiados se están quedando atrás respecto a los no refugiados en cuanto al acceso a una educación de calidad. El índice de escolarización en las guarderías es de tan solo el 42%, mientras que educación primaria se sitúa en el 68%. En cuanto a la enseñanza secundaria es significativamente inferior, 37%, y en estudios superiores no pasa del 6%, muy por debajo de los niveles mundiales, especialmente de los países más ricos.

Promoviendo una visión inclusiva de la enseñanza podemos trabajar hacia una realidad donde todos los niños, también los refugiados, tengan las mismas oportunidades para crecer, aprender y aspirar a un futuro mejor. Esto requiere un esfuerzo de solidaridad colectiva que implica la participación de toda la sociedad, sin que importen las fronteras.

 

11Onze se Remanga

Desde 11Onze hemos decidido remangarnos y queremos construir 50 Escuelas Refugio para los niños del norte de Siria. Así podremos ayudar a 1.750 niños y niñas. Para hacerlo posible, hacen falta 100.000 euros que 11Onze se Remanga hará llegar a Better Shelter para que lleve a cabo la acción sobre el terreno. ¿Contamos contigo?

Quiero participar!

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:

Comunidad

Escuelas Refugio: seguridad y dignidad

4min lectura

En 11Onze Podcast hablamos con Miguel Acebrón García...

Comunidad

Final de curso: un llamamiento a la solidaridad

3min lectura

Se acaba el curso escolar y empiezan las vacaciones...

Cultura

Derecho a la educación de los niños refugiados

3min lectura

El 50% de los niños refugiados no pueden hacer la...



El último informe sobre la desigualdad publicado por Oxfam muestra que desde 2020, las cinco personas más ricas del mundo han duplicado sus fortunas, mientras que durante el mismo periodo, casi cinco mil millones de personas se han empobrecido.

 

A las puertas de la celebración anual del Foro Económico Mundial de Davos, que reúne a jefes de Estado, líderes de corporaciones y académicos de todo el mundo, Oxfam publica su último informe sobre la desigualdad y pide en los países que se opongan a la influencia de los ultrarricos en la política fiscal. Como ya es tradición, el organismo internacional aprovecha la ocasión para poner de relieve la brecha entre ricos y pobres, pero este año afirma que esta brecha se ha «sobrealimentado» desde la crisis sanitaria.

Los multimillonarios son hoy tres billones de euros más ricos que en 2020. Según Oxfam, Elon Musk, magnate de los negocios sudafricano, Bernard Arnault, propietario de LVMH, Jeff Bezos, fundador de Amazon, Larry Ellison de Oráculo, y el gurú de la inversión Warren Buffett, han duplicado con creces, un 114%, sus fortunas hasta llegar a los 793.000 millones de euros en tres años, mientras que la riqueza del 60% de la población más pobre ha disminuido.

La organización no gubernamental apunta que si se mantiene esta tendencia, el mundo podría ver su primer billonario en la próxima década, pero que se necesitarán 229 años para erradicar la pobreza. «No podemos seguir con estos niveles de desigualdad obscena», avisa Amitabh Behar, director interino de Oxfam Internacional, «el capitalismo está al servicio de los superricos».

Poder corporativo vs. poder público

Según Oxfam, los Estados han cedido el poder a los monopolios corporativos, permitiendo a las empresas influir en los salarios que se pagan a la gente, en el precio de los alimentos y en los medicamentos a los cuales pueden acceder las personas. «El poder corporativo se utiliza para impulsar la desigualdad, apretando a los trabajadores y enriqueciendo a los accionistas ricos, eludiendo impuestos y privatizando el Estado», afirma Oxfam.

En este contexto, Behar declara que la solución tiene que ir encaminada en que el poder público pueda frenar “el descontrolado poder corporativo y la desigualdad, modelando el mercado para que sea más justo y libre del control multimillonario”, y añade que «los gobiernos tienen que intervenir para desmantelar los monopolios, empoderar a los trabajadores, grabar estas enormes ganancias corporativas y, fundamentalmente, invertir en una nueva era de bienes y servicios públicos».

La organización recalca que gracias a la formulación de políticas fiscales actuales, las corporaciones han podido pagar impuestos corporativos más bajos, privando así a los gobiernos del dinero que se podría usar para ayudar a los más pobres de la sociedad. Siete de las 10 empresas más grandes del mundo tienen un director general multimillonario, o a un multimillonario como su accionista principal.

En este sentido, el director apunta que los impuestos corporativos disminuyeron significativamente en los países de la OCDE, del 48% el 1980 al 23,1% el 2022, y pide un impuesto a la riqueza sobre los millonarios y multimillonarios del mundo que, según afirma, podría aportar 1,8 billones de dólares cada año. Del mismo modo, insta a los gobiernos a limitar la paga de los presidentes de las grandes empresas y a romper los monopolios privados.

 

11Onze es la fintech comunitaria de Cataluña. Abre una cuenta descargando la app El Canut para Android o iOS. ¡Únete a la revolución!

Si te ha gustado esta noticia, te recomendamos:

Sostenibilidad

Davos: epítome de postureo ético

3min lectura

Los líderes empresariales y políticos que asisten a la...

Cultura

¿Existe una alternativa al sistema extractivo?

9min lectura

La teoría evolutiva es mucho más compleja que una...

El Gran Reset de la economía

1min lectura

En aquesta Fintech Talk, el president de 11Onze James...



En la segona edició del “Que no faltin!”, Susana Rodríguez Urgel, fundadora de The Digital Advisory Board, va compartir els seus coneixements de criptoeconomia amb l’audiència de La Plaça.

 

Les possibilitats que brinden les noves tecnologies han obert el camí a la criptoeconomia, un nou concepte tecnoeconòmic que coordina a diferents actors del sector de les FinTech, amb la finalitat de crear una economia descentralitzada a través de la tecnologia de cadena de blocs “blockchain” i les criptomonedes.

Com explica Rodríguez, “La digitalització de l’economia i, en concret, el que és el Blockchain, ens porta al ‘ownership’. Tots serem amos del que puguem associar a la nostra identitat digital.”  La col·laboració entre usuaris dona lloc a una nova generació de plataformes que prosperen gràcies a les contribucions d’un bloc de talent global descentralitzat, que no ha de demanar permís a cap entitat governamental.

Ara bé, com apunta l’experta en criptoeconomia, “tota llibertat comporta més responsabilitat”, la davallada del mercat de les criptomonedes no és causat per les noves tecnologies “el problema que estem vivint ara no són les criptomonedes, la tecnologia no té la culpa. Són les persones que estan fent ús d’aquesta tecnologia que, de vegades, són poc ètiques.”

En aquest context, els governs han vist com es quedaven enrere davant d’un canvi de paradigma que pot presentar un desafiament a l’estructura de poder establerta, i sota el seu domini. La creació de les monedes digitals controlades pels bancs centrals (CBDC), serà la base en què se sustentarà, per sobreviure, el sistema financer centralitzat? Podeu veure el capítol complet aquí.

Que no faltin! Capítol: 3

David Garrofé, empresari i secretari general de la patronal catalana CECOT des de 1988 fins al 2021, ens parlarà del futur del mercat laboral. Podràs seguir la conversa en directe des de La Plaça, a partir de les 19:00 del dimarts 13 de desembre. Si hi vols participar com a públic, pots demanar la teva plaça escrivint a [email protected].

 

11Onze és la fintech comunitària de Catalunya. Obre un compte descarregant la super app El Canut per Android o iOS. Uneix-te a la revolució!

Si t'ha agradat aquesta notícia, et recomanem:

Que no faltin! | Episodi 1

1min lectura

En aquest videopodcast d’educació financera parlem de què són els diners i com es

Que no faltin! | Episodi 2

1min lectura

En aquesta conversa amb l’experta Susana Rodríguez Urgel analitzem com la

11Onze

Un nou criptohivern per a les criptomonedes?

5min lectura

En l’últim any s’acumulen les notícies negatives en el mercat



La generación Z ha sufrido especialmente las consecuencias económicas de la pandemia, con un nivel de desempleo que llegó a rozar el 40 %. Aunque la situación ha mejorado respecto al año 2020, encontrar un trabajo digno y alcanzar la independencia económica sigue siendo una misión casi imposible para una generación que aspira a dar el salto digital.

 

El mercado laboral está plagado de espinas para la generación Z, a la que pertenecen aquellos jóvenes nacidos a caballo de los siglos XX y XXI. Aunque no hay consenso sobre los años exactos de inicio y finalización, se suele aceptar que incluye a quienes nacieron entre mediados de los 90 y finales de la primera década de este siglo. Son más de 2.000 millones de personas en todo el mundo y en pocos años supondrán más de un cuarto de la fuerza laboral total.

Precedida de los ‘millenials’ y seguida por los alfa, se trata de una generación que ya ha empezado a incorporarse al mercado laboral. Y en muchos casos lo ha hecho en el peor momento, cuando el mundo sufría las consecuencias económicas de la COVID-19. 

 

Víctimas de la pandemia

La pandemia mundial castigó especialmente a la generación Z, cuya tasa de desempleo llegó a rozar en España el 40 % en el año 2020, frente a un 14 % del resto de generaciones. Aquel año en casi todos los países de la OCDE la tasa de desempleo de este grupo demográfico doblaba o triplicaba los niveles de otros grupos de mayor edad. 

La generación Z está sobrerrepresentada en sectores como la hostelería, el turismo y el ocio, muy afectados por las medidas para frenar pandemia, así que la destrucción de empleo fue particularmente dura para ellos.

Lo peor es que sus largos periodos de desempleo al abandonar el instituto o la universidad suponen la pérdida de años de experiencia y capacitación, lo cual reducirá sus opciones de progresar más adelante en la escala profesional. Un estudio señala que estos periodos de desempleo pueden traducirse en una reducción del 2 % de los ingresos a lo largo de la vida laboral.

 

Mayor precariedad

Aunque la situación económica ha mejorado desde las épocas más duras de la pandemia, encontrar un trabajo digno y alcanzar la independencia económica sigue siendo una misión casi imposible para los integrantes de la generación Z. De hecho, en Cataluña la tasa de paro entre los jóvenes de 16 y 24 años en el segundo trimestre de este año seguía por encima del 25 %, más del triple que el del resto de franjas de edad. 

Múltiples factores condicionan este elevado paro entre los más jóvenes. Uno de los elementos que influyen en su precariedad es la temporalidad. El informe “Jóvenes y mercado de trabajo”, publicado en marzo, señala que los jóvenes presentan “unos niveles de temporalidad sensiblemente más elevados, de forma que su acceso al empleo se produce mayoritariamente mediante modalidades de contratación temporal”. 

 

La primera generación digital

La generación Z destaca por su flexibilidad y autonomía, así como por su dominio de las herramientas digitales. De ahí su atractivo para muchas empresas que todavía deben dar el salto de la digitalización. Además, tienen más aversión al riesgo y más conciencia financiera que otras generaciones, ya que vivieron de niños la crisis de 2007-2008. 

Sin embargo, se trata de una generación que no está dispuesta a aceptar un empleo a cualquier precio, ya que en muchos casos valoran otros aspectos por encima del apartado económico. A diferencia de sus padres, que aspiraban a un empleo para toda la vida, ellos buscan más la realización personal. Por eso en bastantes casos recurren al autoempleo para hacer realidad sus propios proyectos.

Es significativo que, según el informe “Randstad Workmonitor 2022”, más de la mitad de los empleados (56%) de entre 18 y 24 años abandonarían un trabajo que les impidiera disfrutar de sus vidas. Y es que muchos de los miembros de la generación Z preferirían estar desempleados que ser infelices en un trabajo que no le gusta, según este informe. 

 

11Onze es la fintech comunitaria de Cataluña. Abre una cuenta descargando la super app El Canut para Android o iOS. ¡Únete a la revolución!

Tecnología

La Gen Z encontrará trabajo gracias a TikTok

3min lectura

La famosa aplicación de videos está probando de...

Economía

Pasta Z: el podcast donde la Gen Z habla de dinero

5min lectura

11Onze estrena un podcast donde los jóvenes alzan la voz...

Cultura

La literatura de la Gen Z: politizar el malestar

4min lectura

La Carbonera es una librería situada en el barrio de El Poble...



La Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, calcula que las familias tienen que invertir 530 € por cada hijo en el arranque de curso. Todo el curso costará 2.728 € en Cataluña. Pero volver a la escuela puede costar solo 57 € gracias a Better Shelter y 11Onze se Remanga.

 

1,3 millones de alumnos ya han vuelto a las aulas en Cataluña y, a pesar de que la cifra de alumnos ha bajado, habrá 1.200 maestros más. Todo el mundo vuelve a la rutina laboral y educativa, en un curso donde muchas familias se han podido beneficiar del vale escolar para material.

Aun así, el inicio de curso siempre es un reto económico para las familias, en un momento de menor ahorro por el aumento del gasto durante las vacaciones. Este año los precios siguen subiendo a causa de la inflación y la OCU ha calculado que cada familia necesitará 530 € para afrontar el inicio de curso. Hablamos de gastos de matriculación, material y comedor, extraescolares a banda. En total, en Cataluña el curso tendrá un coste medio de 2.728 € por hijo. Si detallamos esta media, resulta que en la escuela pública el coste será de 1.060 €, en la concertada de 3.045 € y en la privada de 7.030 €.

Se trata de cifras que dejan en anécdota el coste por alumno de las Escuelas Refugio que 11Onze se Remanga promueve con Better Shelter. Se trata de aulas para construir en un campamento de refugiados del norte de Siria para los alumnos que perdieron su escuela en los terremotos de febrero de 2023. El objetivo es conseguir 100.000 € para crear 50 escuelas para atender 1.750 criaturas. Por lo tanto, el coste por alumno es de 57 €, incluyendo la construcción del aula.

Las familias catalanas afrontan un gran gasto este inicio de curso. Desde 11Onze se Remanga, pedimos este esfuerzo extra para que estos alumnos también puedan tener un curso escolar, como cualquier otro alumno.

 

Entra y haz tu donación en 11Onze se Remanga.

11Onze

Impacto de la desigualdad en los niños refugiados

3min lectura

Un estudio del ACNUR sobre la educación y su importancia...

Comunidad

Final de curso: un llamamiento a la solidaridad

3min lectura

Se acaba el curso escolar y empiezan las vacaciones...

Comunidad

Escuelas Refugio: seguridad y dignidad

4min lectura

En 11Onze Podcast hablamos con Miguel Acebrón...



En 11Onze Podcast hablamos con Miguel Acebrón García de Eulate, de Better Shelter, para conocer cómo las Escuelas Refugio cambian las dinámicas en los campamentos de refugiados. El objetivo es crear 50 aulas para que 1.750 niños y niñas afectados por los terremotos puedan reanudar sus clases.

 

11Onze se Arregmanga por las criaturas del norte de Siria colaborando con Better Shelter. Los refugios de la entidad sueca han sido reconocidos internacionalmente por cambiar la concepción de los campamentos de refugiados. En este caso, no se instalan las típicas tiendas de campaña que asociamos a campamentos temporales, sino que se aporta una solución más resistente y duradera.

En una conversación en Technical Customer Success Manager de Better Shelter, explicaba qué pretendían diseñando este tipo de refugios: “Buscábamos una solución diferente. Para nosotros hay dos pilares, la seguridad y la dignidad”. Por eso es un refugio rígido, no hecho de tela. Están pensados para durar y garantizar la seguridad y la intimidad de sus usuarios.

 

El cambio de la educación

 

11Onze ha solicitado específicamente que los refugios que la comunidad envíe a Siria sean para construir aulas para que los niños y niñas puedan volver a clase. Desde Better Shelter se valora muy positivamente esta acción porque la educación, aseguran, cambia las dinámicas en los campamentos. Según Miguel Acebron García de Eulate: “Existe un cambio sustancial cuando existe un sistema de educación. Cuando los niños tienen acceso a la educación empiezan a tener rutinas, jugar con otros niños, aprender y continuar su educación. Pero también es bueno para los padres, porque disponen de tiempo y saben que sus hijos están a buen recaudo. Las escuelas cambian la dinámica”.

La transparencia de las donaciones

 

Un hecho diferencial del proyecto de 11Onze s’Arremanga y Better Shelter es la absoluta transparencia de los costes. En la página de 11Onze s’Arremanga constan los precios de cada uno de los elementos necesarios para hacer un refugio. Tal y como explicaba Miguel Acebron García de Eulate: “Así la gente tiene una orientación de en la que se traducirá el importe que nos entregan”.

En la conversación que puede encontrar en 11Onze Podcast, Miguel también explicaba que los campamentos de refugiados cada vez deben ser más resistentes porque esta situación aparentemente transitoria tiende a alargarse. De hecho, en el centro de África, ya hay casos de personas que han nacido y han pasado toda su vida en un campamento. Según indicaba, lo más duro para los refugiados es la incertidumbre: “Los refugiados viven en gran incertidumbre. No saben cuánto tiempo estarán en esa situación, si tendrán que migrar de nuevo o no, dónde están sus familiares, cuáles son sus medios de vida… Tienen muchas dudas sobre el futuro”.

Cuando a un campamento llega un refugio de Better Shelter, hay que imaginar que llega una caja del estilo de las que recibes cuando compras muebles de Ikea. No es baladí que la famosa empresa sueca sea uno de los principales impulsores de Better Shelter. Entonces, comienza la construcción del refugio: unas instrucciones sin texto y un montaje sencillo hacen posible que sean los propios refugiados quienes participen de la construcción de sus refugios. Es una forma de sentirse útil y de ser remunerado por una jornada de trabajo.

Los refugios que impulsan 11Onze s’Arremanga y Better Shelter buscan dar una vida digna y segura a los niños del norte de Siria que vieron cómo su vida cambiaba bruscamente por culpa de los terremotos. Se pueden realizar donaciones de cualquier importe, el objetivo es llegar a los 100.000 euros para poder instalar 50 escuelas refugios para atender a 1.750 niños.

Quiero remangarme!

Cultura

Derecho a la educación de los niños refugiados

3min lectura

El 50% de los niños refugiados no pueden hacer la primaria...

11Onze

11Onze se Remanga: escuelas refugio para niños

4min lectura

La colaboración entre la comunidad de 11Onze y la fundación Better...

Comunidad

Escuelas refugio: espacios seguros para menores

4min lectura

Los conflictos armados y las catástrofes naturales tienen...



Se acaba el curso escolar y empiezan las vacaciones, en las cuales este año los catalanes se gastarán, de media, 1.203 euros. Este dinero se destinará a pagar colonias de verano, vuelos, hoteles, restaurantes y otras actividades. Aun así, hay niños que no tienen ni escuela ni vacaciones. ¿Podemos añadir un toque de solidaridad a nuestro gasto vacacional?

 

Durante estas vacaciones de verano, muchas familias se gastarán grandes cantidades de dinero en escapadas, colonias de verano y actividades recreativas. Según datos de un estudio hecho por el Observatorio Cetelem, los catalanes destinarán, de media, 1.203 euros para las vacaciones de verano. La mayoría de las personas encuestadas tienen pensado gastar su dinero comiendo en restaurantes (68.3%). Por detrás se sitúan las que los destinarán a ir de compras (39.6%) o para viajar (36%).

Con el final del curso escolar, pero, también llegan los gastos añadidos de hacerse cargo de los hijos hasta que empiezan las vacaciones de los adultos. Un gran número de familias optan para apuntarlos a hacer actividades de verano, como pueden ser las colonias o los campus. De este modo, una familia con dos hijos puede superar fácilmente los 1.000 euros de gasto adicional. Según la asociación Educació 360, llevar los hijos a un campus comporta un gasto semanal medio de 77 euros, mientras que si se opta por colonias, la cifra sube hasta los 354 por semana.

En este contexto, quizás todos deberíamos hacer una reflexión: mientras nos gastamos este dinero para pasarlo bien o en mejorar la educación de nuestros hijos, ¿por qué no destinar una pequeña parte de nuestro presupuesto para ayudar a los niños y niñas que no tienen la suerte de disfrutar de estas mismas oportunidades y privilegios? ¿Nos lo podemos permitir? ¿Nos podemos permitir no hacerlo?

¿Cómo hacerlo? Toca remangarse

 

El solsticio de verano marca el paso de la primavera a verano, pero también representa un momento de reequilibrio, de nuevos comienzos. Desde 11Onze se Remanga, en colaboración con Better Shelter, nos hemos hecho nuestro este sentimiento poniendo en marcha una iniciativa para facilitar un nuevo comienzo a los niños afectados por los terremotos de Siria.

Queremos aportar nuestro granito de arena para construir 50 escuelas refugio que puedan ayudar a proporcionar espacios seguros y educación a 1.750 niños afectados por la crisis de refugiados. Esta es una oportunidad para compartir nuestra riqueza y generar un impacto positivo en las vidas de aquellos que necesitan apoyo y esperanza.

Cada donación, por pequeña que sea, puede marcar una diferencia significativa en las vidas de estos niños, contribuyendo a proporcionar espacios seguros para actividades recreativas y educativas. No queremos que dejes de llevar los niños a las colonias, ni de vacaciones, ni de restaurantes, ni de compras, pero por el precio de una crema solar y una toalla de playa puedes regalar esperanza. ¿Te remangas con nosotros?

Descubre el proyecto

11Onze se Remanga es el servicio de 11Onze para ayudar otras personas en todo el mundo.

Comunidad

Espacios seguros para menores

4min lectura

Los conflictos armados y las catástrofes naturales tienen...

11Onze

Alguien lo tiene que hacer

3min lectura

Nos remangamos para construir 50 Escuelas Refugio para 1.750...

11Onze

Escuelas refugio para niños

4min lectura

La colaboración entre la comunidad de 11Onze y la fundación Better...



Los conflictos armados y las catástrofes naturales tienen un impacto devastador en las comunidades, especialmente para los menores que se han visto forzadamente desplazados y que a menudo son víctimas del tráfico de personas. Además de un lugar de aprendizaje, las escuelas refugio se han convertido en un espacio seguro para los niños en situación de vulnerabilidad.

 

Apenas hace una semana que Europol anunciaba que en una operación global conjunta con Frontex e Interpol contra el tráfico de personas había detenido a 212 personas después de identificar 1.426 víctimas en 44 países. Las acciones coordinadas de las tres agencias internacionales pretendían no solo identificar, sino también proteger y remitir las víctimas a los servicios sociales de apoyo.

La agencia alertaba de que los niños y las mujeres son las principales víctimas de estas organizaciones criminales que operan en varios países conectadas a través de grandes redes: “Los traficantes de seres humanos tienen como objetivo a los grupos más vulnerables, incluidos los niños. Los menores son víctimas del tráfico con fines de explotación sexual y laboral”.

Esta lacra global requiere una respuesta contundente y coordinada por parte de la comunidad internacional. Aun así, el acceso limitado a los territorios afectados por un conflicto armado o los intereses geopolíticos provocan que a menudo sean las organizaciones no gubernamentales o fundaciones humanitarias sin ánimo de lucro las más proactivas en emprender iniciativas para ayudar a las personas afectadas.

 

Tráfico de personas en el noroeste de Siria

 

La combinación de la prolongada crisis humanitaria inicialmente causada por el conflicto armado, junto con los efectos de la pandemia y los recientes terremotos emergen como un conjunto de condiciones que han exacerbado el riesgo de violencia de género y el tráfico de personas entre la población siria del noroeste del país, un territorio todavía controlado por varias facciones del Estado Islámico (ISIS).

Nos encontramos ante una situación alarmante y desesperada, especialmente para los niños que se están en campos de refugiados intentando recuperar la normalidad. UNICEF cifró en 850.000 el número de niños desplazados por los terremotos, mientras que, según un estudio realizado por Save the Children, los niños representan una de cada cinco muertes e intentos de suicidio registrados en los campos de refugiados del norte de Siria.

Las organizaciones humanitarias internacionales alertan que los niños refugiados sirios están especialmente expuestos al tráfico sexual y al trabajo forzado en los países vecinos. Además, el elevado número de matrimonios infantiles de niñas sirias entre la población dentro de los territorios controlados por los islamistas empeora su vulnerabilidad al tráfico de personas.

 

Escuelas refugio que empoderan a la comunidad

 

El acceso en la educación juega un papel fundamental en reducir el riesgo que los niños afectados por conflictos armados sufran violencia de género y en evitar el tráfico de personas. Las escuelas refugio como las de la fundación Better Shelter, con la que 11Onze se Remanga ha establecido una colaboración, son una herramienta imprescindible para proveer espacios seguros donde niños y mujeres pueden acceder en una educación de calidad, libres de prejuicios y discriminación.

La complejidad y variedad del fenómeno del tráfico de menores implica que no pueda haber una fórmula única para solucionar el problema, pero actuar directamente sobre el terreno brindando las herramientas necesarias y un lugar seguro para que los niños y sus familias puedan recuperar un símil de la normalidad perdida es un primer paso que alguien tenía que hacer.

El objetivo final de esta iniciativa de 11Onze se Remanga es crear 50 escuelas refugio con una financiación de 100.000 €, para atender a 1.750 niños desplazados. Remanguémonos y unámonos para apoyar a este proyecto. Alguien lo tiene que hacer. ¿Te remangas?

 

11Onze se Remanga es el servicio de 11Onze para ayudar otras personas en todo el mundo.

11Onze

Escuelas refugio para niños

4min lectura

La colaboración entre la comunidad de 11Onze y la fundación Better...

11Onze

Alguien lo tiene que hacer

3min lectura

Nos remangamos para construir 50 Escuelas Refugio para 1.750...

11Onze se Remanga

3min lectura

11Onze se Remanga es el servicio que pone en marcha 11Onze...



App Store Google Play