Historia de la banca en Cataluña

La primera sociedad de banca moderna en Cataluña se fundó en el año 1844. Fue el Banco de Barcelona y en sus inicios se orientó en la financiación de empresas. 

 

Esta banca destacó por ser la primera banca del estado en hacer emisión de billetes, tal y como explicaba el periodista Sergi Hernández en la web de Btv. El periodista también hace énfasis en el hecho que el banco no se centró solo en hacer circular billetes por el estado, dado que en aquellos tiempos la emisión de billetes era deslocalizada, si no que también fue el primero en ayudar al comercio y a la industria. 

Los primeros billetes del banco eran completamente artesanos. Para evitar que fueran falsificados, se hacían con muchas florituras y se enganchaban en un talonario. Las figuras también eran un punto importante para su difícil reproducción, haciendo que así fuese más difícil poder falsificarlos. Hernández también nos recuerda que había dos figuras femeninas, en algunos billetes de esta época: una figura femenina representaba España, y la otra figura femenina representaba Barcelona, como símbolo de las madres del banco. 

En los billetes una figura femenina representaba España, y la otra Barcelona, como símbolo de las madres del banco

El periodista nos recuerda que el Banco de Barcelona, en sus inicios, fue sobre ruedas hasta que sufrió las primeras crisis. Concretamente el 1874 dejó de emitir billetes de los bancos provinciales, y esto hizo que dejase de funcionar como banco comercial. Posteriormente, bajo los efectos de la crisis en España después de la Primera Guerra Mundial, el Banco de Barcelona quebró el 1920.

Y el mismo año que quebró, en 1920, nació en Reus el Banco de Cataluña. Este holding bancario fue creado por los financieros locales Fransesc y Eduard Recasens, y Evarist Fàbregas, como escribe Marc Pons, en El Nacional. Estas tres personas, propietarias de diferentes bancos en nuestro país, como explica Pons, cogieron los restos que quedaban del Banco de Barcelona y las añadieron a su nueva entidad bancaria, llamada Banco de Cataluña. Pons también nos recuerda que el banco empezó a crecer y a abrir sucursales alrededor de Cataluña e incluso en el País Valenciano, y el año 1930 se internacionalizó con la apertura de una oficina del Banco de Cataluña en París. Pero la historia de este nuevo banco fue corta. Como bien dice en su artículo del diario El Nacional el periodista Marc Pons, el día 2 de julio de 1931, el ministro Prieto ordenó la retirada de los saldos que tenían Campsa y Cepsa dentro del Banco de Cataluña, y que representaban más del 50% de los depósitos de la entidad. Particulares y empresas también sacaron sus depósitos, y esto hizo caer el Banco de Cataluña pocos días después. Y con la quiebra y el Banco de España negándose a financiar el Banco de Cataluña, se hizo imposible atender las obligaciones comprometidas que venían de la actividad de Campsa y Cepsa. Así el año 1931 tuvo que cerrar sus puertas. 

I con el Banco de Cataluña con la quiebra al cuello, y el Banco de España negándose a financiar al Banco de Catalunya, finalmente el Banco de Cataluña quebró en 1931.

Hoy, en los Países Catalanes, todavía funcionan dos cajas de ahorros, las conocidas como Caja de Ontinyent y Caja de Ahorros de Pollença. También diferentes cooperativas de crédito, como por ejemplo Caja de Ingenieros o Caja de Guissona. A parte, tenemos una decena de bancos, una entidad de dinero electrónico, diferentes agencias de sociedades de valores, sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva y sociedades cooperativas con servicios financieros según los datos de la lista de entidades financieras de los países catalanes

Pero estamos en una época de cambios en la sociedad, la pandemia ha acelerado el que ya se habría producido de manera más paulatina, que es la necesidad de reinventar nuestra manera de vivir, de ser más èticos y más sostenibles. Esto ha creado la necesidad de una banca del futuro, una banca que se adapte a todas las generaciones, con una respuesta clara, que sea transparente y donde sus clientes sean tratados como personas, atendiendo sus necesidades reales con transparència y de manera simple. Estamos dejando atrás la banca tradicional. Sin desmerecer una història de bancos y cajas que han marcado y dejado huella en la economía catalana, ahora toca reinventarse, toca arremangarse y con unos cuantos golpes de azada hacer como hemos hecho siempre los catalanes, cultivar la tierra para hacer nacer la nueva banca que el país necesita.

Equip Editorial Equip Editorial
  1. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:
  2. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    sempre descobreixes en la historia quelcom que te fil de continuïtat en el present
    gra`cies

    • Miquel Àngel Burgos Fradeja says:

      Per això, Alícia, hem de conèixer la història. Per a aprendre’n i extreure’n el que és bo, i deixar enrere el que és dolent. Seguim!

      Hace 5 meses
  3. Josep LladóJosep Lladó says:
    Josep

    Jo hagués parlat també de la Taula de Canvi, un revolució dins la banca pública a nivell Europeu i precursor de la banca.

    • Núria Rambla VilamitjanaNúria Rambla Vilamitjana says:
      Núria

      Moltes gràcies per la recomanació Josep! Realment la Taula de Canvi és un fet diferencial i innovador de la banca catalana de l’edat mitjana. Mirarem de dedicar-li un article!

      Hace 5 meses
  4. Pilar Oltra ViguerasPilar Oltra Vigueras says:
    Pilar

    M’ha agradat molt, gràcies!

  5. Mònica CornudellaMònica Cornudella says:
    Mònica

    Molt interessant! Sempre és bo saber coses i saber d’on venim 😉

  6. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    Conèixer el passat de la banca a Catalunya, et fa ser més conscient de l’importancia d’un banc com 11Onze

    • Mireia CanoMireia Cano Codina says:
      Mireia

      Exacte, saber d’on venim per determinar cap on anirem. Gràcies, Alicia!

      Hace 5 meses
  7. LauLau says:
    Lau

    👍🏻

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