La pésima gestión de los fondos Next Generation

España solo ha ejecutado una tercera parte de los fondos europeos destinados a la recuperación de la economía, convirtiéndose en el país de la Unión Europea que más fondos devuelve. Publicamos un excelente artículo de VIA Empresa, donde David Garrofé hace un análisis de la situación en que se encuentran las adjudicaciones de las ayudas europeas.

La mayoría de la gente se piensa que España es receptor neto de los fondos europeos, la realidad es que se ha pasado de ser un Estado receptor de los fondos de solidaridad en unos 8.000 millones de euros a ser un aportador neto en más de 5.000 millones.

Next Generation: ¿Fondo de recuperación? No, fondo de devolución

La deficiente gestión de las inversiones europeas por parte del Estado aleja la posibilidad de una transformación del modelo económico español

 

David Garrofé – Empresario

Algo no se está haciendo bien cuando a pesar de que la mayoría de la gente se piensa que España es receptor neto de los fondos europeos, la realidad es que se ha pasado de ser un Estado receptor de los fondos de solidaridad en unos 8.000 millones de euros a ser un aportador neto en más de 5.000 millones en el último periodo operativo del 2014 al 2020. ¿El misterio? Pues que este país solo ha gastado el 35% de los fondos aprobados por Bruselas y ha dejado de ejecutar el 65% de los fondos disponibles, según se reconocía en septiembre del 2020. De hecho, España es el país que más fondos devuelve de la UE. Un auténtico despropósito teniendo en cuenta las elevadas tasas oficiales de paro y el atraso endémico en la inversión tanto pública como privada en innovación.

Si queremos averiguar las causas, pienso que son bastante evidentes, y a la vez tristes: unos marcos legales y operativos pesados, muy burocratizados y complejos de gestionar por la mayoría de mortales. Hace falta además sumar a la complejidad europea, la de nuestras administraciones que también ponen una capa extra de requerimientos innecesaria con un nivel de control por parte de los organismos de intervención que asusta los propios gestores públicos. Está claro que la desconfianza creciente sobre los administrados y la voluntad de autoprotegerse por parte del funcionariado ha necrotizado gran parte de la administración pública. Para acabarlo de adobar, sacado de las zonas territoriales reconocidas como zonas objetivo 1 por su bajo desarrollo económico, el resto de los territorios, Catalunya al frente, solo puede acceder a un 50% de la cofinanciación de los programas.

 

Con este panorama histórico de incumplimientos y devoluciones, añadamos ahora los famosos y esperados fondos de recuperación o Next Generation diseñados por la UE

 

Podría explicar un montón de anécdotas de comunidades autónomas y de algunos ministerios que directamente renuncian a presentar proyectos por falta de ideas o todavía peor, por la pereza y/o desconocimiento a la hora gestionarlo. Literalmente aquello del «niño no te metas» pero en lugar de referirse a la política, estamos hablando de las palancas esenciales de desarrollo de nuestra economía y del bienestar colectivo.

Con este panorama histórico de incumplimientos y devoluciones, añadamos ahora los famosos y esperados fondos de recuperación o Next Generation diseñados por la UE para que Europa haz un salto adelante en el ámbito de la innovación, la sostenibilidad y la digitalización y dejara de perder posiciones respecto a China y los EE.UU. en el marco de la pandemia del COVID. Estamos hablando que solo a España le corresponderían inicialmente unos 141.000 millones de los cuales unos 70.000 millones serían en forma de crédito, a ejecutar en 4 años. Ahora sí, nos decíamos, Europa reacciona y lo quiere hacer rápidamente y bien cómo se hizo con el Plan Marshall en 1947. Miren, pues la realidad está siendo muy diferente, ni se está haciendo rápidamente ni bien, y me explicaré a continuación.

En un primer momento y leyendo la declaración de motivos del programa Next Generation, parecía claro que se querían focalizar estos fondos en programas transformadores de las economías regionales con un fuerte protagonismo de las empresas para motivarlas a colaborar entre ellas y con los organismos de investigación e innovación. También se proclamaba que se pondrían en marcha de forma inminente a principios del año 2020 y que se tendrían los criterios de actuación en tiempo y forma. La realidad ha sido otra. Decenas de consultoras, básicamente radicadas en Madrid y con buenas conexiones personales y profesionales con los políticos y técnicos de la administración central, se postulaban como únicas vías para conseguir el preciado conocimiento de cómo acceder a los fondos. A mayor confusión, mayor facturación, se atrevían a decir en privado. Este desbarajuste funcional afectó también a Catalunya y el gobierno catalán creó el CORECO, un comité de selección de proyectos estratégicos que acabara presentando en un solo paquete todos los proyectos catalanes. Una buena iniciativa para animar a las empresas a identificar proyectos colaborativos de impacto y donde se presentaron más de 542 proyectos muy interesantes que implicaban a miles de empresas que tenían que movilizar unos 42.000 millones de euros. De estos, el gobierno catalán el día 2 de febrero del 2021, viendo que el Ministerio de Industria quería seleccionar pocos pero muy grandes llamados PERTE, optó para seleccionar, reducir y compactar todos los que había recibido para dejar solo 27. Hacía falta pues esperar a tener claros los criterios de la convocatoria estatal para presentarlos a Madrid.

Primer gran aviso para navegantes: el Secretario General de Industria, Raúl Blanco, se descolgó al día siguiente, el 3 de febrero del 2021, en unas declaraciones públicas afirmando que el paquete presentado por la Generalitat era «electoralista» y por lo tanto descalificando todo el trabajo hecho por muchos empresarios, universidades y centros de investigación. El mensaje era claro. El Gobierno Sánchez no dejaría esta cornucopia económica en manos de las comunidades autónomas ni se dejaría perder los réditos políticos de su reparto. El Next Generation sería un programa centralizado en un 90% y dejaría en los territorios decidir sobre un exiguo 10%. Esto si, como la capilaridad de estos era imprescindible para llegar a las empresas y lograr el gasto esperado por Bruselas, garantizó a ERC que «territorializaría» el 50% de los fondos a cambio de la aprobación de los presupuestos generales del estado. La realidad es que el Gobierno central diseña y valida las convocatorias según su criterio y tiene Catalunya que contratar más de 400 técnicos para gestionar el papeleo y justificación de este 50%. Mientras el otro 40% de fondo va a parar en proyectos donde el Ministerio cree oportuno. Negocio de Roberto las Cabras.

 

La máquina de hacer billetes está desbocada y todavía alguien culpabiliza principalmente a Rusia de nuestra inflación. Y es que no hay más ciego que el que no quiere ver

 

El 26 de mayo del 2022, Bruselas, después de recibir muchas quejas de diferentes organismos, patronales, y comunidades autónomas, y viendo la evolución de las pocas convocatorias y escaso presupuesto dispuesto del Next Generation, exige al gobierno español la participación activa de los territorios para diseñar políticas y programas. Al mismo tiempo viendo que la recuperación económica española está siendo más pequeña y lenta del que se esperaba, incrementa los 141.000 millones de euros con 22.000 millones más. La máquina de hacer billetes está desbocada y todavía alguien culpabiliza principalmente a Rusia de nuestra inflación. Y es que no hay más ciego que el que no quiere ver.

La Ministra de Asuntos Económicos Nadia Calviño el 19 de julio del 2022, viéndose muy presionada por Bruselas y habiendo recibido una adenda económica que no sabe cómo gastar, abre a las comunidades autónomas la posibilidad de presentar proyectos propios, de los cuales Catalunya ha presentado por un importe superior a los 2.000 millones de euros, sin que a fecha de hoy tenga ninguna respuesta.

Todo apunta que estamos ante un nuevo Plan E del Presidente Zapatero que se dedicó el 2009 a generar gasto público sin ningún sentido para animar la economía. Sirva de ejemplo la convocatoria del 28 de mayo del 2021 dirigida a los Ayuntamientos para hacer rehabilitaciones de viviendas y cambiar alumbrados públicos. Claros ejemplos de objetivos innovadores y transformadores de nuestra economía.

No hay que ser ningún profeta para ver cómo acabará la fiesta: Una acumulación de devoluciones de los fondos europeos clásicos a los que se sumarán los del Next Generation con reducidos impactos en el crecimiento del PIB del país, como ahora ponen de manifiesto el Banco de España y la Airef y con una imperceptible transformación de nuestro modelo económico. Miren si no lo que hizo el agosto del 2021 la Hacienda Pública dejando de publicar los datos sobre las transferencias de los recursos del fondo a las empresas. Nula transparencia por miedo a la crítica y el descrédito político. Aconsejo a quien le guste seguir este tema que no dude en ir a buscar los buenos informes de seguimiento de la aplicación de los recursos que está haciendo la CEOE en su observatorio donde constata que el nivel de ejecución actual es del 25%. Sobran comentarios.

 

Si en este país habláramos menos de los presupuestos y más del rendimiento de cuentas, probablemente no sufriríamos tantos problemas

 

Algún lector me podría reprochar que no está nada bien denunciar las gestiones de otros sin hacer propuestas de enmienda y como no costaría mucho hacerlo mínimamente mejor acabaré este artículo con tres propuestas concretas, rápidas y de impacto

  1. Territorializar de verdad y urgentemente los fondos. Catalunya tiene grandes proyectos y capacidad de ejecución
  2. Utilizar la política fiscal y permitir deducciones fiscales a las empresas que hagan proyectos innovadores transformadores. Sería más rápido, eficiente y menos burocratizado. Ya lo están haciendo países como Francia, Dinamarca o Italia
  3. No utilizar los fondos como una herramienta de política electoral utilizándolos para finalidades impropias respecto a su diseño original. Las necesarias actuaciones en el ámbito social se tienen que financiar con los PGE o los fondos europeos expresamente previstos.

Si en este país habláramos menos de los presupuestos y más del rendir cuentas y de acuerdo con esto valoráramos a nuestros gobernantes y sus políticas, probablemente no sufriríamos tanto estos problemas.

 

Puedes leer el artículo original aquí

 

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11Onze 11Onze
  1. Cesc RibaCesc Riba says:
    Cesc

    Sembla que el més important sempre és el rèdit electoral. Feu una gran tasca per a que el poble prenguem consciència. Gràcies

    • Laura Bunyol BartrinaLaura Bunyol Bartrina says:
      Laura

      Gràcies Cesc, el mèrit és vostre per seguir-nos i fer-ne difusió!

      Hace 2 meses
  2. Jordi MorenoJordi Moreno says:
    Jordi

    Sí, empoderar-se per fer valdre un sistema per damunt del capitalisme

    • Xavier Vinolas EscodaXavier Vinolas Escoda says:
      Xavier

      Està difícil el tema, potser si tot peta ens despertarem i forçarem el canvi.

      Hace 2 meses
  3. Manuel Bullich BuenoManuel Bullich Bueno says:
    Manel

    Molt bon article

    • Jordi CollJordi Coll says:
      Jordi

      Celebrem que t’hagi agradat, Manel, i moltes gràcies pel teu comentari!!!

      Hace 2 meses
  4. Pere Maria EstremPere Maria Estrem says:
    Pere Maria

    Està clar que la ciutadania s’ha d’empoderar.

    • Jordi CollJordi Coll says:
      Jordi

      Doncs sí, aquí a 11Onze, ja fa temps que ho diem, ara falta que la societat Catalana ens cregui i ho faci… Moltes gràcies pel teu comentari, Pere!!!

      Hace 2 meses

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