Gestión del territorio y los incendios forestales

Siempre que hay incendios forestales empieza el debate sobre cómo se pueden evitar estas catástrofes y, una vez más, nos damos cuenta de que es una situación complicada que necesita un planteamiento serio y contundente. Un replanteamiento de modelo de país.

 

Los incendios forestales son desgraciadamente noticia cada verano. Este 2021 ya han quemado más de 2.000 hectáreas y el riesgo de incendios continúa muy vigente, dado que el abandono de los cultivos, la deficitaria gestión de los bosques y el cambio climático complican la conservación del paisaje que tenemos.

Cataluña tiene un clima mediterráneo, y esto quiere decir veranos calurosos y secos, situación que hoy en día con los efectos del cambio climático se agravia. Según el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) el clima de mediados de siglo podría tener casi treinta días más de verano y la temperatura, en nuestro país, podría llegar a subir tres grados de media.

 

Economía y paisaje

Marc Garfella, ingeniero técnico forestal, de Bosquerols, cooperativa que se dedica a la gestión y planificación de bosques, nos explica que la situación actual es debida, en parte, al abandono de los campos de cultivo (en los años cincuenta del siglo pasado los bosques ocupaban un 35% de Cataluña, y hoy en día ocupan un 70%), al cambio climático, y a que el sector primario no se puede ganar bien la vida.

Según Garfella, el sector primario tiene un papel muy importante en la gestión del paisaje y en el mantenimiento de este y, por lo tanto, en la prevención de incendios forestales: «Pero hace años que la gestión del bosque no es rentable». Sabe de qué habla porque la cooperativa, además de trabajar para la administración, trabaja para clientes que son propietarios de bosques: «Nuestros clientes propietarios rurales saben que la madera en estos momentos vale muy poco y que no es el momento de talar grandes cantidades de árboles. Ahora se talan árboles para permitir que el bosque tenga una estructura más diversa, más resistente al cambio climático y más resistente a los incendios». Añade que la no rentabilidad de los bosques es un problema general que tiene el sector primario: «hoy, quien se dedica a la gestión forestal, a la agricultura y a la ganadería, sin ayudas no puede vivir». Y el abandono de cultivos es un elemento que contribuye al hecho que la masa forestal vaya creciendo sin gestión, ni control. Y que la explotación del bosque no sea rentable hace que los propietarios no inviertan, ni en su planificación ni gestión.

Estamos ante un cambio de paradigma, dice Marc Garfella: «El campo se ha ido abandonando y el cambio climático se ha ido acentuando. Y este hecho no es exclusivo de nuestro país. En todo el mundo hay incendios (Argentina, EE. UU., Bolivia, Australia, Canadá…). El cambio climático está cambiando el paisaje y un incendio te lo puede modificar en pocas horas. Hace falta una reflexión profunda sobre la gestión del territorio».

Ante este cambio de paradigma, Garfella hace una pregunta a la sociedad en general y nos pide qué país queremos: «La ciudadanía es la que tiene que decir qué modelo de país quiere y esto lo tiene que hacer de una manera no solo teórica, sino también activa, es decir, siendo consciente que las acciones que hace cada día influyen en la definición de país, porque la economía es la que acaba definiendo el paisaje».

 

Producto con impacto

El 80% de la dieta humana es vegetal y la agricultura representa un recurso económico y un medio de desarrollo importante para los pueblos. Todos somos conscientes de que los bosques acogen a millones de especies, son fuente importante de aire limpio y de agua, y también son fundamentales para combatir el cambio climático.

Y ¿qué podemos hacer entre todos juntos para mantener el paisaje? Pues, para Marc Garfella, hay que ser una persona consciente de los productos que consumimos: «Al final, cuando se compra producto del país, ya sea vino, aceite, carne de cordero, madera, fruta, también acabas pagando por el mantenimiento del paisaje. Si el campesino, el ganadero y el forestal pueden ganarse la vida de manera digna, no abandonarán las tierras y mantendrán el paisaje. Cuando consumimos producto de proximidad estamos consumiendo producto que tiene un impacto».

Los campesinos, los forestales y los ganaderos, además de abastecernos de alimentos y de energía, también hacen de gestores y planificadores del territorio. En nuestras manos queda que puedan continuar su trabajo de preservación del paisaje.

 

¿Quieres ser el primero en recibir las últimas noticias sobre 11Onze? Clica aquí para suscribirte a nuestro canal de Telegram

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:

Economía

Ecología y economía, objetivo sostenible

4min lectura

Cada vez se va estableciendo un consenso más general en

Comunidad

Cataluña frena el despoblamiento rural

5min lectura

Pueblos y micro pueblos de Cataluña sufren despoblamiento

Comunidad

Las compras de proximidad, una apuesta por la economía sostenible

3min lectura



Equip Editorial Equip Editorial
  1. Josep ItxartJosep Itxart says:
    Josep

    Em temo que mentre estiguem repensant el país, aniria de primera una bona flota d’hidroavions d’alt tonatge -per algo ha de servir la UE- a disposició de tots els països mediterranis (properament serà pitjor amb la massa forestal del centre d’Europa). Aeroports buits com el de Lleida a la península en trobaríem de lliures…

    • PolPol says:
      Pol

      Des del 2019 la UE està implementant noves mesures en aquest àmbit Josep, així que no vas pas gens mal encaminat!

      Hace 1 mes
  2. Laura CarlúsLaura Carlús says:
    Laura

    Tot és qüestió de les prioritats d’un país….fem que que la pagesia i els nostres territoris rurals ho siguin

  3. Rosa Maria SoléRosa Maria Solé says:
    Rosa Maria

    Molt interesant, entre tots hem de cuidar el país.

    • Jordi CollJordi Coll Planas says:
      Jordi

      Hola, Rosa Maria! Celebrem que t’agradi. Oi tant que si, és molt important anar amb compte i vigilar, en fer-ho podem evitar molts incendis…

      Hace 2 meses
  4. Mercè ComasMercè Comas says:
    Mercè

    Es complicat. El país es gestiona en unes oficines de Barcelona.
    S´ha de començar per fer conèixer a 6 000.000 de persones com viuen el milió i mig restant. Es evident que al poder l´interessa tenir la gent aglomerada en poc espai perquè és més fàcil de controlar.
    Es difícil que s´implantin polítiques de serveis que facin del país més desprotegit un lloc del qual no te n´hagis d´anar si per exemple tens un atac de cor i l´ambulància triga gairebé una hora en arribar .

    • David LópezDavid López says:
      David

      Tota la raó Mercè! 😊
      Però a poc a poc, entre tots junts ho aconseguirem.

      Hace 2 meses
  5. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:
    Joan

    Gracies pel artícle

  6. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    El plantejament cal saber quin tipus de país volem, es més que adient.
    Gràcies

Deja una respuesta