Ocho puntos a revisar en tu seguro de hogar

¿Has revisado las coberturas de tu seguro de hogar? Vale la pena comprobar cómo están reflejados algunos aspectos que te pueden llevar a pagar de más o limitar las indemnizaciones en caso de siniestro. Aquí tienes algunas recomendaciones para protegerte de sorpresas desagradables.

 

La cobertura de continente cubre los costes de reparación o reconstrucción de tu vivienda en caso de desgracia. Para diferenciarlo del contenido, una fórmula muy gráfica es imaginar que podemos poner nuestra vivienda boca abajo. Todo lo que se caería sería contenido, mientras que lo que no se caería sería continente.

Hay que tener en cuenta que el valor de la cobertura de continente no representa el precio de compra o el valor de mercado de tu vivienda. Tampoco debería incluir el valor del suelo sobre el que se construyó la casa o el edificio. En realidad, es la cantidad que se necesitaría para reconstruir la vivienda y dejarla como estaba. Este valor se conoce como «coste de reconstrucción».

El seguro de hogar también incluye una sección dedicada al «contenido», o tus cosas (televisor, ropa, ordenador, bicicleta, etc.). El importe que aparece en esa sección es la cantidad que el seguro te pagará como máximo si le ocurre algo a tus cosas, de ahí que deba corresponderse más o menos con su valor real.

Las cláusulas de la póliza, a examen

Aquí tienes algunos elementos que deberías tener en cuenta para no pagar de más y que el seguro no te pague de menos en caso de siniestro: 

  1. Evita duplicidades. Si tu finca tiene seguro, comprueba sus coberturas, ya que podrás excluir de la póliza particular los elementos del continente que ya estén incluidos en el seguro comunitario. Ten en cuenta que, en caso de siniestro, si un elemento está cubierto tanto por el seguro comunitario como por el tuyo particular, no lo cobrarás dos veces.
  2. Asegúrate de que la valoración del continente es correcta. Si los capitales asegurados están muy por encima del valor de tu casa, estás pagando por una protección que no necesitas, ya que en caso de siniestro el seguro solo pagará la reconstrucción, nada más. Y, en el sentido contrario, si el valor de reconstrucción de tu casa está por encima de los capitales asegurados, la aseguradora solo pagará hasta los capitales asegurados, dejándote cojo en tu recuperación. Por tanto, debes ajustar la póliza para estar ligeramente por encima del valor de tu casa, pero sin pagar por una cobertura innecesaria. De forma orientativa, ten en cuenta que la valoración debería oscilar entre unos 800 euros por metro cuadrado en los pisos normales y los 1.300 euros en una casa unifamiliar.
  3. Comprueba que la valoración del contenido es adecuada. Ten en cuenta que los seguros imponen límites al valor individual de tus cosas que cubren por defecto. Normalmente, tus objetos valiosos necesitarán una cobertura adicional. Es necesario que los des de alta o tu seguro sólo te devolverá hasta el límite individual que tienes por defecto en tu póliza. Te recomendamos hacer fotos (o un vídeo) de todas tus cosas. Para estimar su valor, conviene hacer primero una lista con los objetos valiosos y calcular su coste, y después estimar la cifra de los artículos menos valiosos, como ropa y utensilios de cocina, y redondear su valor.
  4. Vigila cómo se refleja la cobertura de cristales. La cobertura de cristales incluye desde ventanas hasta espejos. Debes asegurarte de que las ventanas se incluyan dentro del capital y coberturas de continente, mientras que los cristales interiores se incluyen en el contenido. A veces las aseguradoras utilizan esta separación para excluir parte de los cristales de la cobertura, así que fíjate si todos están cubiertos. 
  5. Ten en cuenta la cobertura de los daños estéticos y la loza sanitaria. Baños, encimeras y otros elementos deben estar protegidos por estas coberturas. Algunas aseguradoras incluyen estos elementos como parte del contenido, lo cual puede perjudicarte si el capital asegurado está por debajo del real. Además, puede hacer que baños y cocinas queden fuera de coberturas específicas, como daños estéticos, si solo se cubren los daños del continente y baños y cocinas se consideran contenido. Debes comprobar que la cobertura de daños estéticos cubre las reparaciones necesarias para mantener la uniformidad estética de tu casa tras un siniestro, ya que las aseguradoras juegan mucho con las limitaciones de esta cobertura, especialmente en baños y cocinas. Asegurate de que tu seguro cubre la loza sanitaria como continente y no tiene exclusiones ocultas. Ni tampoco los daños estéticos, que deben cubrir un capital mínimo de 2.000 euros.
  6. Asegúrate de que el seguro cubre el valor de reposición del contenido. El valor real es el valor que calculan la mayoría de las aseguradoras para sustituir tus cosas robadas o dañadas. Se calcula partiendo de lo que costaría hoy ese mismo artículo (el valor de reposición) restando la pérdida de valor debido a la edad, el desgaste y las roturas (depreciación). De ahí la importancia de que el seguro no cubra el valor real, sino el valor de reposición, que viene a ser el precio por el que se podría comprar hoy tu artículo (de la misma marca y modelo) si fuera nuevo. En definitiva, el valor de reposición es el precio de mercado. Si tu seguro utiliza el valor real, probablemente te compense buscar un seguro con precio similar pero que utilice el valor de reposición.
  7. Comprueba que la póliza incluye defensa legal. Sin esa cobertura, tu seguro no te ofrecerá el apoyo de un abogado en caso de conflicto legal. esta es una de las primeras coberturas que las aseguradoras tienden a recortar para ofrecer precios más bajos.
  8. Repasa si el precio contempla los elementos de seguridad. El hecho de poner una puerta de seguridad hace que la mayoría de los seguros bajen el precio de las coberturas relacionadas con robo. Y lo mismo sucede con medidas de seguridad como alarmas o rejas. Tambien elementos como sensores de humo o agua deberían ayudarte a reducir el precio de las coberturas relacionadas con agua y fuego. Asegúrate de que estos modificadores están incluidos en tu seguro si los tienes.

A modo de resumen, podemos destacar que es fundamental que revises los capitales asegurados y los ajustes a las características de tu vivienda; compruebes que todos los límites son adecuados y cubren lo que esperas, y que tu seguro contempla algunos modificadores en el precio para ajustar lo que pagas cada año a los cambios que realices en tu hogar.

 

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  1. Manuel Bullich BuenoManuel Bullich Bueno says:
    Manel

    Gràcies per aquests consells
    👍

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