Máquinas expendedoras: el ‘vending’ sostenible

Chocolatinas, patatas fritas, refrescos azucarados… El abanico gastronómico que han ofrecido durante años las máquinas expendedoras ha saciado todos nuestros vicios, pero no ha sido precisamente un ejemplo de dieta saludable. Aun así, desde que hemos tomado conciencia de la importancia de llevar una vida más sostenible, el ‘vending’ ha empezado a cambiar de hábitos.

 

Sea por ecología o por salud, lo cierto es que el consumo de productos saludables cuenta cada vez con más adeptos. En Cataluña, el 60% de la población ha consumido alguna vez alimentos ecológicos certificados, el 47% lo hace al menos un golpe al mes y un 33% con frecuencia semanal, según el Barómetro de Percepción y Consumo de los Alimentos Ecológicos 2020 que elabora cada año la Generalitat. Además, estas cifras no han dejado de aumentar.

De hecho, el Estado español es el productor más grande de Europa de alimentos ecológicos y Cataluña es la tercera región, solo por debajo de Andalucía y Castilla la Mancha, en superficie ecológica. Y esto, está claro, se traduce en más supermercados ecológicos, más tiendas de proximidad y un interés creciente por el ‘vending’ saludable en los centros educativos, los espacios públicos, los centros sanitarios y las empresas.

Desde 2018 Cataluña cuenta con un sello de calidad, promovido por la Agència Catalana del Consum y la Associació Catalana de Vending, que se otorga a los operadores que cumplen con el código de conducta de las empresas de venta por medio de máquinas expendedoras. El acuerdo lo firmaron más de 70 profesionales del sector, que se comprometieron a mejorar la información y los servicios que dan a los consumidores, como por ejemplo detallar qué productos contienen alérgenos.

 

Los alimentos que nos cuidan

La normativa que regula el que tienen que contener las máquinas expendedoras es clara. La Ley 1/2010, de ordenación del comercio minorista, lo detalla en los artículos 49 a 52. Cuando las máquinas expendedoras ofrecen comida, también tienen que estar inscritas en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y de Alimentos. Además, todas las empresas dedicadas al ‘vending’ tienen que operar bajo la Directiva europea 2006/123/CE y las alimentarias tienen que cumplir el Reglamento 852/2004 del Parlamento Europeo y el Consejo.

Así, se recomienda que las máquinas de ‘vending’ prioricen bebidas sin azúcares y aditivos, como el agua, la leche, los zumos 100% naturales, el café, el té y las infusiones. En cuanto a los alimentos, las expendedoras tendrían que contener fruta fresca, frutos secos que no sea ni salada ni frita, fruta desecada, tortas de arroz o maíz, palitos, ensaladas envasadas y bocadillos, preferentemente de pan integral.

No obstante, más allá de las recomendaciones, hay algunas empresas que han querido dar un paso más allá, y apostar por un ‘vending’ alimentario todavía más responsable. Así es como la ONG Copade, que se dedica al comercio justo, se alió con Easy Vending para ofrecer máquinas expendedoras de comercio justo y ecológico. Son pioneros en el Estado y la única diferencia con las máquinas convencionales se encuentra en el interior.

También es pionera en ‘vending’ 100% ecológico y saludable la empresa Verd Vending, que trabaja en centros sanitarios como el Hospital Sant Joan de Déu o en universidades como Esade. Trabajan con productos de Veritas y procuran que todos los alimentos que ofrecen no hayan sido modificados genéticamente, ni contengan pesticidas ni fertilizantes, no lleven azúcares añadidos o aceite de palma y estén certificados como alimento ecológico por la Unión Europea.

Al final, la preocupación por los alimentos acaba promoviendo otros debates. A las empresas de ‘vending’ también les preocupa, por ejemplo, el impacto medioambiental que generan las máquinas expendedoras. Por eso, miran de minimizar la emisión de gases, tal y como demuestran los debates que organiza la Associació Catalana de Vending. Porque la mirada ecológica es siempre una mirada integral que afecta la vida en su conjunto. Seguro que, a partir de ahora, te fijarás mucho más en los alimentos que contienen las máquinas expendedoras.

 

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Equip Editorial Equip Editorial
  1. Anna RibesAnna Ribes says:
    Anna

    Tot i que està bé que hi hagi màquines expenedores amb aliments bio, també seria interessant cuidar les nostres botigues de barri de tota la vida, (que malauradament estan desapareixent), on podem trobar una gran varietat de producte ecològic i assessorament.

    • Jordi CollJordi Coll says:
      Jordi

      Sí, tens raó, i no només desapareixen les botigues de queviures i aliments de barri, això està passant amb gairebé tots els petits comerços, siguin més o menys afins a un barri… Moltes gràcies pel teu comentari, Anna!!!

      Hace 3 meses
  2. Pere SorianoPere Soriano says:
    Pere

    Importat la cultura financera i també l’alimentària.

  3. Manuel Bullich BuenoManuel Bullich Bueno says:
  4. Josep RuaixJosep Ruaix says:
  5. Daniela SimónDaniela Simón says:
  6. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:
  7. Jordi MorenoJordi Moreno says:
    Jordi

    Guai! Quina sorpresa, no sabia que Espanya es la 1ra potència d’Europa en menjar ecològic! 👏👏👏 Espero que no sols continuï així sinó que es millori i sigui exportable, es importantíssima l’alimentació. I si es fomenta el menjar ecològic amb inversió pública per crear tot el treball possible i acabar amb l’atur no sols fomentariem la bona praxis sinó que reduirien l’atur i solventariem molts problemes, si aprofitem l’ocasió podríem fer del menjar ecològic la nostra manera de ser i la nostra font més enriquidora igual que amb les energies renovables, però cal fer inversió pública i aprofitar l’ocasió.

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