Encontrar financiación alternativa a los bancos

Buscar financiación ya no es sinónimo de ir al banco. Actualmente, existen otras opciones muy diversas que pueden ser una alternativa y que hay que conocer.

 

Porque el desconocimiento sobre la existencia de proveedores de crédito diferentes de los bancos todavía es el principal obstáculo: solo una de cada tres empresas conoce la existencia de Fintech o de plataformas digitales de financiación, y solo un 20% manifiestan haber usado. Son datos que se extraen del barómetro empresarial de fintech y financiación alternativa, creado por el Institut d’Estudis Financers (IEF) con colaboración con Altria Corpo y presentado el pasado 2 de febrero.

Según la misma encuesta, el 40% de las empresas consideran que el acceso al crédito bancario se ha endurecido en los últimos 12 meses y, aun así, el 50% cree que necesitarán tener acceso en los próximos 12. Se hace evidente por qué la financiación alternativa va en aumento. Uno de sus motores y atractivos es pues, la accesibilidad más sencilla que en el caso de los bancos. Sus costes son igualmente realistas: los intereses con los cuales nos encontraremos suelen estar ajustados al mercado, para poder ser competitivos, a la vez que permiten no temer sorpresas o grandes alzas inesperadas.

Ahora bien; ¿cuáles son estas “otras formas de financiación”?

Las empresas que ya las están usando optan principalmente por el factoraje, el renting y el leasing (representan el 25% del total). Otras opciones como el crowdlending o el micromecenazgo son más comunes en el mundo de las start-ups. Pero conozcamos que hay detrás de estos anglicismos:

  • El factoraje (o factoring) sirve a las empresas para avanzar los cobros: tan simple como que el proveedor de este servicio nos pagará en efectivo la factura que tenemos pendiente con un cliente (a crédito) y se encargará de la gestión posterior. Estaremos sujetos a un interés y, posiblemente, a comisión por los gastos. Existen varias modalidades, según la asunción del riesgo de impago. También hay que hablar del confirming, la opción inversa, donde el proveedor nos asumirá el pago de facturas y nos las convertirá en crédito.
  • El renting permite el alquiler de bienes muebles, como vehículos, equipaciones ofimáticas o informáticas, por periodos superiores a un año. Se establecerán unas cuotas fijas como pago, que a menudo incluyen el mantenimiento, seguros, etc. Disfrutaremos de un bien mueble nuevo y en perfecto estado, sin tener que hacer un gasto inicial importante. La diferencia primordial con el leasing es que, en este caso, incorpora una opción de compra cuando se acaba el contrato.
  • El crowdlending es una modalidad de préstamo por parte de inversores, con un retorno bajo intereses, sin la necesidad de ir al banco. Podemos encontrar proveedores como Ecrowd!, dedicada especialmente a proyectos tecnológicos, que ofrecen esta opción de financiación.
  • El micromecenazgo (crowdfunding), ampliamente extendido en las start-ups, se fundamenta en obtener el interés de otras personas en nuestro proyecto y captar fondos a cambio de ofrecer una ventaja o privilegio posterior; muy orientado al lanzamiento de productos, la preferencia o el descuento en la compra podría ser un ejemplo de contraprestación. Nos será bastante sencillo encontrar muchas plataformas de micromecenazgo para empezar.
  • Inversiones de carácter más profesional son conocidas como crowdinvesting o business angels, donde la financiación se recibe de empresas o actores del sector y que normalmente pedirán a cambio un porcentaje de los futuros beneficios.

Cómo hemos visto, la orientación de la financiación alternativa a los bancos suele ser hacia la inversión en proyectos de negocio más que de particulares, a pesar de que opciones como el renting o el leasing pueden ser útiles en este último caso, si pensamos por ejemplo en el caso de un comercial que quiere disfrutar de un vehículo sin los altos costes del desgaste y la compra de uno nuevo cada cierto periodo. En ambos casos, no tenemos que olvidar ni descartar la financiación pública por medio de subvenciones o ayudas, como las que ofrecen la Generalitat, los ayuntamientos, como el de Barcelona, o las Cámaras. Muchas de estas ayudas se han creado o aumentado específicamente para paliar los efectos negativos de la pandemia y solo hay que estar atentos a las diferentes convocatorias.

 

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Equip Editorial Equip Editorial
  1. Manel LopezManel Lopez says:
  2. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:
  3. Ramon PuigRamon Puig says:
    Ramon

    Molt interessant, ara farà falta sapiguer quin es el millor segons el moment i l’objectiu.

  4. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
  5. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    No sabia, que hi haguessen tantes maneres, gràcies

    • Marc Jara GimenoMarc Jara Gimeno says:
      Marc

      Gràcies, Alícia. Com veus, aquestes fonts alternatives de finançament cada dia van en augment i són més variades. Cal considerar-ho.

      Hace 3 meses
  6. Albert Chic GiménezAlbert Chic Giménez says:
    Albert

    Molt entenedor! L’enhorabona!

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