Educar a los jóvenes a ser empresarios

Los jóvenes también deben tener vocación empresarial. Si les damos las herramientas, quizás se animen a emprender. Con este objetivo se creó el programa Escola i Empresa de la Fundació d’Empresaris de Catalunya (FemCAT). Hablamos con su presidenta y consejera delegada de Vertix, Elena Massot.

 

La formación que ofrece FemCAT no es poca broma. En los diez años que llevan de actividad, hasta 770 docentes y 300 empresarios de primer nivel han impartido cursos en institutos, y se han beneficiado de ellos más de 100.000 alumnos. Precisamente, explica Massot, el programa Escola i Empresa se creó en 2009 para conseguir “un impacto positivo y alentador”, que ayudara a entender la importancia de la empresa en el tejido social del país. Además, se busca reconocer la tarea del empresariado. “Queremos mostrar la necesidad de la empresa en la sociedad, despertar el interés por este mundo entre los jóvenes, dar una visión de la empresa que sea inspiradora y, finalmente, mostrar algunas de las habilidades que necesita un empresario”, resume la presidenta.

 

Para transmitir la relevancia de la empresa va muy bien la primera persona, ¿verdad?

Efectivamente. Por eso la actividad es en realidad un diálogo entre el empresario, que suele ocupar un cargo de dirección, y el alumnado que participa de él. El ponente explica la relevancia de la empresa en el tejido social y, más importante, describe su vivencia. Esto permite que el alumnado haga una reflexión sobre las habilidades que son necesarias para hacerse cargo de un negocio. La conversación y la reflexión sobre las motivaciones que llevan a alguien a impulsar una empresa, la narración del día a día, ayuda a los estudiantes a hacer visibles aspectos de la empresa desde una perspectiva diferente. Los centros pueden recibir estas charlas sin ningún coste y los ponentes son voluntarios.

 

Así, toda la organización va a cargo de FemCAT

Sí, en todo el territorio varias entidades asumen la coordinación y el contacto con los centros de su demarcación. Para que los ponentes participen, las entidades catalanas del mundo empresarial proponen voluntarios que tienen ganas de explicar su experiencia.

 

Y durante la pandemia, ¿cómo habéis organizado las formaciones?

Desde el inicio, y todavía más durante la pandemia, está claro, hemos constatado la importancia de una gestión de proximidad. Por eso, hemos intentado mantener la actividad en el centro, y hemos hecho llegar ponentes de empresas implantadas en el territorio y próximas a estos centros. Para las entidades empresariales o de promoción económica, esta formación supone una oportunidad para acercarse al alumnado y al tejido empresarial local. Al final, el programa también ayuda a acercar el empresario al territorio, para que comprenda mejor cuál es el entorno de qué se sirve.

 

¿Cuál es el retorno que recibís, tanto del alumnado como de los ponentes?

Para mantener la calidad del programa, siempre pedimos una evaluación de las sesiones, tanto a los ponentes como al profesorado. Mediante el Net Promoter Score, el profesorado ha evaluado esta formación con una nota mediana de 85,71 sobre 100. En cuanto a los ponentes, encuentran la experiencia muy gratificante, y la mayoría recomiendan a empresarios que conocen que participen de ella, porque pueden dialogar con el alumnado. Por nuestro décimo cumpleaños, por ejemplo, realizamos una encuesta en 106 escuelas de todo Cataluña que habían participado en el programa y a unos sesenta empresarios. El resultado fue alentador: el 98% del profesorado cree que la opinión del alumnado sobre el mundo empresarial ha cambiado después de la sesión. Y destacan que el programa es enriquecedor, motivador y una ventana al mundo real muy útil. Por su parte, el alumnado toma conciencia de todo el entramado empresarial a partir de casos reales narrados en primera persona.

 

¿Este curso tenéis esperanzas de volver a la actividad anterior a la pandemia?

Hasta el curso 2018-2019, el programa llegaba a casi 15.000 alumnos cada curso, con unas 400 sesiones en todo el territorio. Y tenemos 160 empresarios activos que participan de ellas. Y el curso, este año, ha empezado con un buen volumen de peticiones por parte de los centros, así que pensamos que, después de dos cursos marcados por la Covid-19, sí podremos llegar otra vez a los 15.000 alumnos.

 

¿Más allá de los institutos, hacéis formaciones en universidades o para empresas emergentes?

Sí, porque acercar la empresa a la sociedad es uno de los pilares de la actividad de FemCAT. Además del diálogo con el alumnado, también tenemos el programa Periodisme i Empresa, a través del cual acercamos las pymes catalanas a los estudiantes de Periodismo, mediante visitas y charlas. A la vez, tenemos un convenio firmado con el Parlamento de Cataluña desde el 2007, gracias al cual organizamos visitas a sectores empresariales para los diputados. También trabajamos con universidades y centros de investigación para facilitar los contactos de transferencia de conocimiento. Muchos miembros del FemCAT colaboran con programas de mentoría en entidades sociales y nuevas empresas. No consideramos, eso sí, que ninguna de estas actividades sea una formación convencional. Más bien planteamos un intercambio, porque la fortaleza principal de FemCAT es que reúne empresarios en activo, que transmiten los retos y potenciales de la empresa catalana a través de sus vivencias.

 

Por último, ¿en qué momento se encuentra el tejido empresarial catalán?

Los últimos quince años hemos vivido dos crisis muy duras, y la pandemia ha sido una sacudida muy fuerte. Ahora mismo, la recuperación es muy desigual. Hay sectores que han acelerado de golpe, y han recuperado el tiempo perdido, pero en otros casi parece que la actividad de antes de la pandemia no volverá nunca más. Los altibajos y la incertidumbre todavía prevemos que se alarguen, y hará falta que el mundo empresarial mantenga la flexibilidad y la rapidez de respuesta que nos hemos visto obligados a practicar estos últimos meses.

 

¿Quieres ser el primero en recibir las últimas noticias sobre 11Onze? Clica aquí para suscribirte a nuestro canal de Telegram

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:

Comunidad

Cómo enseñar el valor del dinero a tus hijos

8min lectura

Aprender el valor del dinero puede ser mucho más que un

Economía

Empresas éticas, una necesidad del Siglo XXI

5min lectura

Cuando uno habla de justicia en las empresas, en breve sale

Comunidad

Extraordinaria: la red feminista que inspira

4min lectura

La red de emprendimiento femenino Extraordinaria se ha



Equip Editorial Equip Editorial
  1. Mercè ComasMercè Comas says:
    Mercè

    Convé aquesta formació. S’ ha de tenir clar que la feina d’ empresari és també un ofici que s’ ha d’ aprendre. Passa moltes vegades que es confón ser un bon professional d’un ofici amb ser empresari. Fet que ha ocasionat molts problemes a petites empreses i autònems, per falta d’ una mínima formació en gestió empresarial.
    l

  2. Marc PadrósMarc Padrós says:
  3. AlbertAlbert Chic Giménez says:
    Albert

    Molt recomanable! Incideix en el que és el pal de paller per a una societat que es vulgui avançada i justa: la formació.

  4. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    Us felicito estar molt bé estructurat ,sensació de participació

  5. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:

Deja una respuesta