Aprende con las Formaciones 11Onze

11Onze pose a disposición de sus usuarios las formaciones que están impartiendo los agentes a sus compañeros. Desde criptomonedas y derivados a macroeconomía: aprendemos en comunidad y nos formamos los unos a los otros.

 

Los agentes 11Onze siguen su formación continua y los trabajadores especializados en alguna temática comparten sus conocimientos con cursos al resto de compañeros. Esta iniciativa de formación en comunidad empezó en junio y ahora 11Onze la abre a los usuarios de La Plaça para que todo el mundo pueda acceder a esta formación en temas económicos y financieros.

Si el verano es una buena época para formarse y aprender cosas nuevas, en el apartado de Aprendre de 11Onze encontraréis formaciones de 30 minutos sobre temas muy concretos. Empezamos con un primer capítulo introductorio sobre criptomonedas con el agente Aitor Canudas. Pero también se abordarán los ETF, el factoraje de facturas, la macroeconomía de los tipos de interés, las clases de activos o los préstamos garantizados con activos, entras otros. Los cursos están impartidos por agentes como Marc Jara, Joan Benedicto, Nuria Rambla, Pilar Oltra, Albert Chic, David López, Sergi Colell, Jordi Sánchez, Jordi Oller, Amadeu Vilaginés y el ya mencionado Aitor Canudas. Ahora, dados sus conocimientos, asumen el rol de formadores de sus compañeros y de la comunidad 11Onze.

Como siempre, las personas que vean los cursos, al final podrán responder un cuestionario para valorar los conocimientos adquiridos. Y, en función del resultado, se ganarán Peles. Una moneda virtual, pero que pronto será muy real para los usuarios de La Plaça.

 

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Las monedas digitales son cada vez más habituales, pero todavía es bastante desconocido qué son y cómo funcionan. Tratamos de aclarar, de manera sencilla y en cinco puntos, sus características fundamentales.

 

  • Un poco de historia de las criptomonedas

Debemos retroceder hasta principios de los años ochenta del siglo pasado para encontrar los primeros pasos en la idea de una moneda virtual protegida por la criptografía, de la mano de David Chaum y la creación del eCash. El impulso definitivo llega en 2008, cuando se publica a nombre del misterioso Satoshi Nakamoto el documento que desarrolla el Bitcoin.

Con Bitcoin, cuyas primeras unidades se pusieron en circulación el 3 de enero de 2009, se considera que nacen definitivamente las criptomonedas. Sus creadores lo describieron como “un sistema de efectivo de igual a igual” y sin regulación ni control de gobiernos ni instituciones.

  • Cómo funcionan las criptomonedas

La encriptación, para darle seguridad, se sustenta en la tecnología de cadena de bloques, blockchain, una estructura de almacenamiento de datos siguiendo algoritmos, casi imposible de falsificar, abierta a todos los usuarios que quieran, y que funciona como un libro de registro electrónico del Bitcoin y otras criptomonedas.

De este modo se crea una moneda digital, sin forma física, pero de la cual se puede asegurar la titularidad, la integridad en las transacciones y controlar la creación de nuevas unidades. Esto otorga a las criptomonedas la garantía para usarlas como dinero a quien quiera: hacer intercambios, compras o ahorrarlas.

El dinero de curso legal está bajo la garantía de los estados, sus gobiernos y las instituciones financieras, que lo crean y regulan. Esta es la base de la confianza que hace que los ciudadanos lo usen, además de convertirlo en imprescindible. Las criptomonedas, en cambio, no dependen ni están reguladas por ninguna administración. De este modo, su valor nace de la confianza depositada por los usuarios, de la ley de la oferta y la demanda.

Sin embargo, las criptomonedas buscan lograr esta confianza necesaria con el usuario, por ejemplo, replicando las características esenciales del dinero: que sean fungibles o puedan intercambiarse; que se puedan dividir en unidades; que se puedan almacenar y transportar; y que su flujo de creación o suministro esté controlado y limitado.

El mercado que van creando los propios usuarios, pues, es lo que marca su aceptación y, de rebote, su valor. Lo que hemos conocido hasta ahora es que, desde unos inicios, cuando solo algunos expertos o aficionados tecnológicos las adquirían, el interés por tener criptomonedas ha experimentado un crecimiento muy elevado, hasta llegar a cambiar un Bitcoin por 40.000 €.

  • Para qué sirven las criptomonedas

Como hemos podido deducir, la inversión se ha vuelto una de las grandes motivaciones para poseer criptomonedas. Incluso se han creado bolsas especializadas que trabajan las 24 horas, los 365 días del año, comprando y vendiendo sin parar. Los inversores se ven atraídos a estos mercados por la expectativa de las ganancias. Pero hay que tener cuidado y estar dispuesto a aceptar el riesgo de la alta volatilidad de las criptomonedas: su cotización sube y baja en miles de euros con mucha facilidad.

Las criptomonedas también se pueden usar para hacer compras, siempre que el vendedor acepte este medio de pago. Todavía no se puede decir que sea una opción ni mucho menos generalizada, pero cada vez son más las empresas que lo permiten y abren pasarelas para que se les paguen servicios o productos en criptomonedas. Los pagos rápidos, de hecho, son otro de los usos y de las ventajas de las monedas digitales, puesto que las transferencias, en todo el mundo, son inmediatas.

  • Comprar y guardar criptomonedas

Ya hemos dicho que la inversión en criptomonedas es en estos momentos altamente especulativa y arriesgada. Las más rentables, como el Bitcoin o el Ethereum, son a la vez consideradas las de mayor riesgo. Aun así, cualquier persona puede acceder a tener si las compra, las acepta en pago o, incluso, creando o desencriptando nuevas.

Lo más frecuente es que esta última opción, la creación o desencriptado, quede en manos de grandes equipos informáticos dedicados a ello, a menudo controlados por grupos económicos, en lo que se conoce como minar criptomonedas: generarlas descifrando el algoritmo o problema matemático bajo el que se esconden.

El particular podrá acceder más fácilmente a través de las plataformas de compra o los intermediarios financieros, así como desde cajeros automáticos que se han creado exclusivamente para ofrecer y canjear criptomonedas, y que ya se encuentran en zonas comerciales, por ejemplo. También existen aplicaciones digitales, como por ejemplo Coinbase o Binance.

Una vez compradas, se les asignará una contraseña única y personal, que conviene tener en lugar seguro y no perder, porque es toda la garantía que tenemos de que aquellas criptomonedas nos pertenecen. Para hacerlo, existen los wallets o monederos digitales, un software o aplicación donde es posible almacenar criptomonedas.

  • La regulación de las criptomonedas

En 2015, la Unión Europea (UE) estableció la misma validez del euro para el Bitcoin y otras criptomonedas similares como medio de pago, respondiendo al aumento de su presencia y de las inversiones relacionadas. 

Ahora bien, recordemos que las criptomonedas nacen libres de la regulación y el control de las administraciones y que, en consecuencia, estas las ven con cierta reticencia y las consideran como un activo muy especulativo y poco adecuado, si no es para el inversor experto. Cuando decidimos comprar criptomonedas, tenemos que saber que no habrá servicios de regulación y supervisión tradicionales que nos garanticen la custodia.

Para terminar, recordemos que el Estado español obliga a incluir en la declaración de la Renta cualquier gasto o ingreso derivado de operaciones de compraventa con criptomonedas. Además, el octubre de 2020 se publicó el Proyecto de Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal, introduciendo la obligación de suministrar información sobre los saldos y los titulares de las criptomonedas y de las operaciones de compra, cobros, pagos y transferencias, entre otras transacciones.

 

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El 84% de la población del estado reside en pisos mientras que el 15,2% lo hace en casas, pero eso no significa que no se pueda tener un espacio hermoso. En las zonas rurales predominan las viviendas unifamiliares (68,1%), como en el resto de Europa, en comparación con los apartamentos (31,9%), según Idealista

 

Después de haber sufrido una pandemia, la gente busca y aprecia tener una terraza, un balcón, más grande o más pequeño, pero tener la posibilidad de salir y poder respirar. 

Si quieres vivir en Barcelona, tienes muchas comodidades, pero según las estadísticas, las casas suelen ser más pequeñas y con menos zonas al aire libre para disfrutar de tu hogar. 

En Cataluña hay un porcentaje muy alto de personas que viven en pisos en lugar de casas.

Consejos para convertir tu balcón en una terraza de revista:

  • El primer consejo es arreglar el suelo: se puede optar por poner césped artificial, suelos de madera o, si eliges un suelo blanco, te dará más amplitud. El césped puede hacerte sentir como si estuvieras al lado de una piscina; ten cuidado, necesitarás hacer un mantenimiento más completo. El suelo de madera es fácil de instalar y también da mucha calidez. Puedes combinar césped y madera, e incluso añadir piedras blancas en una parte; seguro que te lo imaginas.  Lo más importante es que, dado que el espacio es reducido, el coste no será excesivo. 
  • Una vez que tengas el suelo listo, continuaremos con las barandillas.  Si no hay nada que dé privacidad, te recomendamos que compres grandes cestas de mimbre y pongas algunas plantas en ellas: así evitarás que te vean desde la calle. También pueden ser ollas de aluminio o madera. Con la excusa de salir a regarlas, podrás disfrutar de buenos momentos de break
  • Otra alternativa es colocar bambú o similar para cubrir o decorar, y se pueden poner pequeñas luces para iluminarlos por la noche. 
  • Seguimos por la parte de la mesa. En el mercado, encontrarás un sinfín de mesas pequeñas que se pueden plegar, algunas que las podrás poner atornilladas a la pared y, cuando no se utilicen, las puedes bajar y, a la hora de salir y tomar un café, con un solo gesto, la puedes levantar. Redondas, cuadradas, esquineras: dependiendo de tu espacio, encontrarás la que más se adecúe a ti. 
  • Lo mismo te pasará con las sillas: las encontrarás que sean plegables, ideales para espacios pequeños donde no tengan que estar siempre puestas. Nos detenemos aquí: en esta parte puedes dar un toque muy personal. Añade unos cojines de colores ahora que viene la época de verano y los puedes ir cambiando, ya que hay que son muy económicos; los lisos también son una gran alternativa y, si eres más atrevido, puedes elegir un color más subido, aunque sea liso, que dará una atmósfera muy agradable.
  • Si decides que no quieres mesa ni sillas, sino que justo donde tienes tu balcón es una zona tranquila, añade un par de butacas o incluso una hamaca colgante con una almohada. Podrás disfrutar de una mañana de lectura o una tarde con una copa de vino o cava.

Añadamos algo de color y naturaleza

Seguro que has oído hablar de los jardines verticales: si tienes alguna pared en blanco, también puedes poner unas baldas blancas y añadir unas macetas con pequeñas flores verdes. Hay muchos ejemplos donde encontrarás tu inspiración y son muy fáciles de instalar. 

Como bien sabemos, los detalles marcan la diferencia. Una vez realizados los cambios más importantes mencionados en los puntos anteriores, añade velas, candelabros, tiras de luces pequeñas, una pequeña alfombra, un puf… 

Y ¿por qué no poner un pequeño huerto urbano? Por muy pequeño que sea, seguro que puedes poner un tiesto con algunas plantas aromáticas como albahaca, menta, perejil, romero… El olor cuando salgas será tan agradable, y a la vez podrás disfrutar del condimento natural perfecto para tus ensaladas.

Que el sol no sea un problema

En caso de no tener toldo, que aunque duran muchos años quizás no es el momento de hacer este gasto, puedes encontrar soluciones como telas de toldo que se sujetan en la pared. 

Si tu presupuesto es reducido, no te preocupes, seguro que alrededor de tu casa encontrarás tiendas pequeñas con todos estos tipos de objetos que hemos mencionado. También puedes encontrar todos estos artículos en grandes superficies. 

Después de haber leído este artículo, seguro que te dan ganas de hacer estos cambios y mejorar tu terraza. Aprovecha ahora que viene el buen tiempo e invita a un par de amigos y disfrútala.

 

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Detrás de 11Onze hay 148 impulsores e impulsoras que han apostado por crear una primera comunidad fintech digital que revolucione la manera en como nos relacionamos con el dinero. Carles Juanico es asesor inmobiliario de IAD y es una de las personas que ha ayudado a poner en marcha 11Onze.

¿Por qué crees que es necesario un proyecto comunitario como este?

Yo creo que falta mucho conocimiento financiero en este país. Tenemos un nivel financiero muy bajo en cuanto a conocimientos, y estoy seguro de que esta comunidad nos ayudará a conocer mucho mejor este mundo. Y si encima es de una forma ética, en colaboración y con gente de nuestro país, mejor que mejor. Detrás hay gente con ganas de hacer las cosas de forma colaborativa, ética y de país.

¿Qué esperas de La Plaça, la comunidad de 11Onze?

Yo espero que se satisfagan las expectativas. Que esto sea una comunidad donde podamos aprender los unos de los otros y que se nos escuche. Que es lo que la gente quiere. No solo hacer lo que es rentable, que es lo que pasa actualmente, sino que todos lleguemos a tener beneficios. Y tengo mucha esperanza, porque la competencia es muy baja, en este sentido. En Cataluña hay bastante talento y lo estamos demostrando día a día con empresas punteras en todos los sectores. Muchas empresas están viniendo a nuestro país para emprender en temas digitales, por lo tanto estoy seguro de que lo haremos bien.

¿Cómo crees que se sienten los clientes de las entidades financieras actuales?

Muy desatendidos, cada día nos tratan peor. Solo nos intentan colocar alarmas, teléfonos y cosas. Para conseguir cita tienes que llamar, cambian el personal continuamente, no conoces a tu gestor… lo único bueno es que tecnológicamente algunos de ellos sí que han evolucionado mucho. Pero en cuanto al servicio personal, un desastre. Yo espero tener un banco que me apoye. Que cuando pida una hipoteca esté allá para ayudarme, que no me mate a comisiones y que me facilite el día a día. Que yo pueda hacer mis transferencias, pueda mirar mis saldos y pueda hacer mi día a día de una forma rápida, ágil y que cuando necesite hablar con alguien que tenga alguien detrás, que me pueda responder y que me atienda como a una persona, no como a un número. Y que no me intente colocar aquello que al banco le interesa.

¿Cómo crees que cambiará el sector inmobiliario después de la Covid?

Viendo otros países como Francia, el tema digital se impondrá. El factor humano siempre estará, pero el contacto, la forma de llegar, será totalmente digital. Esto hará que las agencias tradicionales pierdan peso. La gente ya no va a la tienda igual que ya no va al colmado. Y con el sector inmobiliario pasará lo mismo. Yo pertenezco a una organización, IAD inmobiliaria, que es una proptech. Creo mucho en el mundo digital, en la colaboración. Hoy en día todas las compras las hacemos por internet, nos comunicamos por internet. El mundo se ha hecho global y las comunicaciones nos permiten estar más cerca que nunca.

¿Cuál es tu punto fuerte como empresario?

Siempre me ha gustado emprender, tener iniciativa, buscar con la creatividad… yo soy publicista de formación y la creatividad siempre ha sido mi objetivo. Soy de una generación que no somos digitales. Aprendimos con el lápiz y el papel y nos hemos tenido que poner las pilas. Y yo lo he hecho con mucho gusto, porque creo mucho en la era digital, veo que es la tendencia, que las nuevas generaciones, son digitales, trabajan a gran velocidad y aprenden muy rápidamente. Yo desde el primer día he intentado seguir el ritmo, ¡que no siempre es fácil!

 

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El doctor Xavier Palet se hizo empresario a los 50 años después de toda una vida destinada a la gestión sanitaria. Dirige ICPA (International Care Patient Assistance), que asiste a los pacientes extranjeros que necesitan hacer uso del sistema sanitario catalán. Dirigió el Hospital Juan XXIII de Tarragona y fue el gerente del Hospital General de Cataluña. Ahora, ha decidido ser uno de los 148 impulsores de 11Onze.

 

¿Por qué crees que hace falta un nuevo banco catalán?

Los bancos catalanes, entre comillas, nos han traicionado. Ya no son bancos catalanes, ya no podemos considerarlos. Tener un nuevo banco catalán es fundamental. Yo pienso que tarde o temprano tiene que haber un banco público catalán, 100%. Pero mientras esto no sea posible, creemos uno de privado. Necesitamos que sea un banco fuera de las zarpas del deep-state español. Y 11Onze lo es. Es fundamental que vayamos creando estructuras de estado.

¿A quién crees que se tiene que dirigir 11Onze?

 

Teniendo en cuenta que más del 90% del PIB de Cataluña está en manos de autónomos y pequeñas y medianas empresas, tienen que ser un cliente preferente para 11Onze. Pero también voy más allá: ¿por qué no tener de cliente la Generalitat de Catalunya? ¿O la Diputación? ¿O los ayuntamientos?

 

¿Qué crees que atraerá más del proyecto?

 

Que queremos que sea un banco al servicio de los clientes. Un banco leal, un banco fiel, un banco social, un banco ético. Que la única finalidad no sea ganar dinero. Que todos juntos podamos construir un país mucho mejor y mucho más pleno hacia la independencia. Creo que también sorprenderá el aplicativo, la herramienta que podrá utilizar el cliente para comunicarse con 11Onze y para poder trabajar. Yo creo que marcará diferencias importantes con el resto de entidades.

¿Cuál crees que es tu fortaleza como empresario?

 

Yo tengo 66 años. A los 50 decidí que ya me había cansado de trabajar para los demás y que quizás era hora de dar el salto, de riesgo, para empezar a trabajar por cuenta propia. Y así fue como monté la primera consultoría muy especializada en el mundo de la gestión sanitaria, con los aspectos más económicos y sobre todo con la gestión económica de los hospitales para el enfermo extranjero. Y yo pienso que esta ha sido mi

“Nunca habría pensado que un banco pudiera llegar a encajar tan bien con mis valores” Laura Carlús es pedagoga y trabaja como consultora y gestora administrativa. Reconoce que nunca ha estado interesada en los bancos por su implicación en conflictos bélicos y la carencia de empatía hacia sus clientes. En 11Onze, Carlús ha encontrado un proyecto que encaja con sus expectativas sobre los valores que tiene que representar una banca en la actualidad. Es una de las 148 impulsoras de 11Onze.

  • ¿Cuál es la razón que te ha llevado a formar parte de los impulsores de 11Onze?

Con 11Onze he tenido un encuentro fortuito realmente, un tipo de atracción inesperada. De alguna manera me he sentido muy identificada por los valores éticos que contempla este nuevo banco. Bien es verdad que nunca me han interesado los bancos, principalmente porque defienden unos intereses con los cuales no estoy de acuerdo. De alguna manera, 11Onze ha conseguido llegar a una parte muy emocional de mí misma y me ha recordado el trato tan malo que he recibido de otras entidades bancarias. Me sorprende la posibilidad de encontrar un banco que encaje con mis intereses y que además, apueste por un país potente; es muy ilusionante, de verdad. Nunca habría pensado que un banco pudiera llegar a encajar tan bien con mis valores.

  • ¿Cuáles son los valores que más te han atraído del proyecto de 11Onze?

Muchos, pero quizás destacaría trabajar de manera ética por convicciones sociales y no para extraer más dinero de la gente. Considero que es importante que los bancos actuales se comprometan socialmente con el entorno y lleven a cabo una gestión diferente que pueda llegar a las personas. Además, es fundamental que estos proyectos ayuden a crear una sociedad más equitativa, que ayuden a aquel que quiere levantar nuevos negocios o proyectos, pero también a aquellos que solo quieren vivir tranquilos. También es importante que tengan cabida iniciativas implicadas con la sostenibilidad del planeta. No es ninguna idea utópica crear una empresa con valores y alma.

  • ¿Por qué crees que hace falta un banco catalán con estas características?

Simplemente porque puede hacerlo. No es que lo necesitemos ahora mismo, es que siempre lo hemos necesitado, por lo tanto, ¡bienvenido sea! Con la pandemia y la crisis económica estamos muy desilusionados; siento que la población está muy desanimada y desmotivada. Los jóvenes no ven claro su futuro y esto puede ser una ventana. Hubiera sido genial tenerlo antes, pero ahora también es un momento ideal.

  • Y en este sentido, ¿crees que Cataluña puede tener un banco potente y capaz de ser competitivo con otras bancas ya existentes?

Evidentemente. Somos un país pequeño en un mundo grande. Tenemos el potencial principal que es nuestra gente. La autoestima de los catalanes está muy alta a pesar de que nos hayan ninguneado muchas veces.

  • Teniendo en cuenta el panorama actual de bancos y como está iniciando su proyecto, 11Onze, ¿que crees que será lo que más sorprenderá?

Supongo que la rapidez en qué todo se ha puesto en marcha. Cuando se tienen las cosas claras, todo es más ágil y es justamente lo que ha pasado con 11Onze. La ventaja de este nuevo proyecto íntegramente catalán es que, a diferencia de otras entidades bancarias con estructuras muy pesadas, 11Onze presenta un modelo más ligero desde cero y con unos criterios de gestión muy claros para poder tener la facilidad de llegar allá donde queramos. Y por supuesto, lo que sorprenderá mucho también será la no implicación en guerras y otros contextos que piden cierta ética. De nada sirve preocuparme por los conflictos armados que tienen lugar en el Yemen si mi entidad bancaria finanza su continuidad.

  • ¿Invitarías a otras personas a sumarse a la comunidad?

Ya lo estoy haciendo desde hace tiempo. Cuando crees que un proyecto es bueno para ti y para tu país te sale natural hablar del tema con conocidos o amigos. Cuando lo explico, me encuentro muchas veces con miedo o desconfianza, pero quizás si abriéramos la mente y de verdad nos paráramos a pensar por un momento en cuál es la finalidad de todo aquello que hacemos o nos motiva a seguir, encontraríamos que es realmente fácil sumarse a 11Onze. De hecho, no me está costando nada.

  • ¿Qué fortaleza destacarías de Laura Carlús pedagoga?

Mi honestidad y transparencia a pesar de encontrarme en situaciones que te obligan a ser algo más políticamente correcta. Estoy orgullosa de ser políticamente incorrecta cuando toca y de ser una apasionada de lo que hago. Asumo los cambios con toda la alegría que comportan.

 

 

ENTREVISTA: Dra. Sun Rius. Entre las 148 personas fundadoras inversoras de 11Onze Banc.

 

Médica de profesión y delegada de la Cámara de Terrassa en Sant Cugat, Rubí y Catellbisbal, Sun Rius se suma al proyecto de 11Onze como una de las inversoras y socias del nuevo banco catalán. Como copropietaria de la tienda de salud y alimentación Gerd Rius Dietètica ubicada en Sant Cugat, critica el trato que la banca tradicional ha dado a los pequeños empresarios catalanes. Es por eso que cree firmemente en la posibilidad de desatarse de las antiguas estructuras bancarias dominadas por el estado español y así conseguir la emancipación del país.

  • ¿En qué crees que la banca ha fallado a los ciudadanos y empresarios catalanes?

Ha fallado en todo. Todos los bancos actuales han sido supeditados al Íbex -35, se han dejado dominar por las entidades que lo componen y que, a su vez, ejercen su poder sobre nuestras entidades catalanas. Esto, desde mi punto de vista, es fallar a las personas que han confiado en sus respectivos bancos.

  • ¿Consideras que ahora mismo, en plena pandemia, es un buen momento para sacar al mercado un nuevo banco catalán?

Considero que ahora es más importante que nunca levantar nuestra red de comercios y empresas, sobre todo ahora que el país está muy afectado por la crisis derivada de la pandemia. Es nuestra herramienta de futuro y por lo tanto, necesitamos reforzarla. Pero para hacerlo necesitamos inversión y volver a aplicar aquello que mejor sabemos hacer en Cataluña: trabajar mucho y proyectar un futuro.

  • ¿Qué te ha motivado a invertir en 11Onze? ¿Qué esperas del banco?

El proyecto que propone 11Onze me parece muy interesante. 11Onze, es una manera de poder colaborar con nuestro país para conseguir cierta independencia respecto a España. Considero que una banca catalana aislada del dominio español nos podrá dar la oportunidad de trabajar por Cataluña y crear más estructuras de Estado para tener más independencia. Por lo tanto, espero una banca que ayude a las personas y empuje los esfuerzos de los pequeños empresarios hacia un auténtico país donde todos vivamos de una manera más libre.

  • En cuanto al resto de empresarios, ¿cómo crees que verán desde fuera el proyecto de 11Onze?

Creo que valorarán muy positivamente la facilidad de obtener inversiones para su empresa. También valorarán el hecho de que 11Onze no depende de España porque esto supone que solo mirará por el futuro de Cataluña. Además, será una banca digitalizada adaptada a las necesidades actuales que son, básicamente, tener un acceso fácil, agilizar los procesos y hacer uso de una aplicación intuitiva que todo el mundo pueda utilizar. Todo ello hace del banco una muy buena propuesta.

  • ¿Teniendo en cuenta tu experiencia como empresaria, qué valores de 11Onze son claves para ti?

Desde mi punto de vista es fundamental que sea una banca ética. Esto significa que no invierta en armamento bélico ni favorezca la explotación infantil o de mujeres vulnerables como encontramos en otras entidades. Es esencial conseguir una banca en que su valor principal sean las personas y las empresas, y con esto, levantar el país.

  • Precisamente, una de las peculiaridades de 11Onze es que se trata de una banca comunitaria. ¿Crees que los catalanes tienen ganas de formar parte de una estructura bancaria como esta?

Yo creo que sí. Hasta ahora los catalanes han estado atados de manos para poder proyectar toda su energía en Cataluña y su emprendimiento. Creo que esto ha hecho que, por un lado, no surgiera nuevo tejido empresarial y por otro lado, que no permitiera sacar suficiente rendimiento como país. Es una buena oportunidad para empezar de cero.

  • Teniendo en cuenta todo esto, ¿invitarías a otras personas a sumarse a la comunidad de 11Onze?

Sí, por supuesto. Creo que se trata de un proyecto innovador que mira hacia el futuro. Además, las personas que hay detrás de este nuevo banco sus profesionales que tienen claras sus preferencias y que darán suficiente confianza a los catalanes para empezar a desprender esta ambición y ganas de trabajar en el futuro del país.

  • ¿Qué fortaleza destacarías de la Sun Rius empresaria?

Partiendo de la base que soy médica, Gerd Rius Dietètica tenía que aportar salud pero también seriedad. Cuando abrí la tienda junto con mi hermana, teníamos claro que mi aportación sería asesorar los clientes correctamente. A pesar de esto, si tengo que destacar alguna fortaleza en concreto sería la ilusión. Ilusión para trabajar, para dar servicio a todas las personas que entraban por la puerta y generar confianza gracias al trabajo bien hecho. La perseverancia también ha sido clave para nosotros; no rendirnos nunca y buscar constantemente nuevos retos que priorizaran la satisfacción de mis clientes. Creo que esta ha sido la clave de la tienda.

  • Eres una persona muy conocida en Sant Cugat del Vallès y tienes una relación muy estrecha con los santcugatencs. ¿Cuál es el ánimo que predomina en el vecindario respecto a la pandemia?

La palabra que más los define es «angustia». Están preocupados porque no saben cuando ni como acabará todo. Ven que el mercado laboral está cayendo, que hay mucha gente que se está quedando sin trabajo y aquellos que lo tienen, no saben en qué condiciones se quedarán. En general no tenemos demasiado claro cuál es el futuro que nos espera, por eso, un proyecto como 11Onze puede dar mucha esperanza ahora mismo por las facilidades que pone. Poder hablar de tú a tú, que no te encuentres con tantas barreras a la hora de levantar tu proyecto personal y que apuesten por el talento de los catalanes confiando en sus oportunidades de éxito.

ENTREVISTA: Xavier Tornos, parte de los 148 inversores fundadores de 11Onze, y uno de los propietarios de Instaltop, una empresa de parqués y carpintería situada en Montcada i Reixac. Después de conocer la creación de 11Onze decidió formar parte de la iniciativa. Para él, lo más importante del proyecto es la ética y la reinversión del dinero en la economía del país como una herramienta para sacar adelante proyectos personales y empresariales.

  • ¿Por qué has decidido ser impulsor de 11Onze?

Fue muy fácil para mí. Me trucó hace seis meses Natàlia Cugueró, la actual directora del banco, porque nos conocemos desde hace 20 años. Me explicó el proyecto de 11Onze y enseguida vi que era una entidad muy innovadora, revolucionaria y necesaria. Me ilusionó de tal manera que fue muy fácil para mí decir que si y participar directamente.

  • ¿Qué es lo que más te llamó la atención de este proyecto?

Básicamente la innovación que supone en el sector bancario la llegada de un banco ético e innovador en cuanto a su estructura y organización. Me ilusionó especialmente el grupo de personas que hay detrás de 11Onze, para mí es un factor muy relevante a tener en cuenta.

También pienso que es necesario que las estructuras de un país estén muy cerca del usuario final. Por eso pienso que 11Onze es un algo necesario para situar las estructuras, en este caso financieras, cerca de sus usuarios: pymes o clientes particulares que necesiten financiación para sacar adelante sus proyectos.

  • ¿Cómo crees que reaccionarán los usuarios y los clientes a la aparición de una banca como esta?

Yo pienso que tienen que reaccionar bien por todas las características que tiene 11Onze. Será una banca ética y esto es muy importante porque ya sabemos el tipo de inversiones que hace la banca tradicional y lo que representamos para ellos, que básicamente, es nada. 11Onze, para tener este componente de eticidad, da mucha importancia a la inversión de sus beneficios al crecimiento de la economía catalana y la de su comunidad. A la larga, pero, no descarto que pueda crecer y abrirse a otros mercados en el ámbito español y europeo. Pienso que lo podemos hacer muy bien y que el resto de personas valoren este aspecto.

  • Uno de los pilares más importantes del banco es el concepto “banca comunitaria”, ¿cómo explicarías este espíritu de 11Onze?

Creo que cuando creas un banco que está muy cerca de la gente y que da servicio a pymes o particulares, acaba conociendo la idiosincrasia de la sociedad de nuestro país. Por ejemplo, saber qué queremos, como lo queremos y cuándo. Al final, la función del banco es transferir el dinero de los inversores o ahorradores a los prestatarios, si conoce el mercado tanto de unos como otros, es más fácil que esta comunidad crezca y favorezca a la economía de las personas que participen.

  • ¿Por qué crees que hace falta, en estos momentos, un banco catalán en nuestra casa?

Porque lo necesitamos. Todo país necesita unas estructuras de estado y una de estas estructuras es la financiera, es aquí donde entran los bancos. Necesitamos un banco en Cataluña porque tenemos que poder decidir que hacemos con nuestro dinero y como lo invertimos en nuestra propia economía de país. De hecho, creo que los directivos de 11Onze tendrán que poner las condiciones para que la gente se beneficie de los servicios que da el banco, así la economía puede fluir y sacar adelante nuestros proyectos personales y profesionales.

  • Y en cuanto al ámbito de inversores, ¿tú que esperas de 11Onze?

Que se cumplan las expectativas de todo lo que he visto, me han dicho y he comprobado. El otro día tuve la suerte de ir al campus y hablar con la primera hornada de agentes de 11Onze; me quedé alucinado por la ilusión que tienen, por la convivencia de diferentes generaciones… Una ilusión tremenda para empezar a dar servicio y hacer las cosas bien.

En cuanto al tema de la ética, y estoy convencido de esto, espero que reinvierta el dinero en proyectos sociales que en general, nos beneficien a todos. Pienso que ya tenemos bastante de este capitalismo salvaje que hace que cada vez los ricos sean más ricos y los pobres cada vez más pobres. Tenemos que parar esto ya y creo que lo podemos conseguir a través del banco.

  • ¿Qué fortalezas destacas de Xavi Tornos empresario?

Es difícil hablar de las cosas buenas de uno mismo. Me considero un empresario muy planificador y esto creo que es muy importante a la hora de hacer crecer una empresa. También creo que cuento con una gran orientación hacia el cliente en todo lo que hago. Me gusta mucho saber que están contentos y también mis empleados. Al final son ellos los que dan la cara y es importante que estén contentos con su trabajo porque así lo transmitirán a los clientes.

 

Cuando se nos habla del dinero se comenta que es cobarde, que buscan la inversión segura, que huyen de la incertidumbre, que se esconden en aquellas inversiones que dan mucho rendimiento. Pero esto se basa en unos supuestos simplificados de la realidad que deberíamos examinar antes de creernos todo lo que se nos dice. Y uno de estos supuestos es permitir que la información que circula sobre las inversiones sea transparente y fiable

 

Cuando se discute sobre «cómo organizar» siempre hay una cierta tendencia derivar hacia la macroeconomía. Por ejemplo, cuando se discute sobre la viabilidad del Estado catalán, se confunden términos relacionados con el «mercado» y la «organización». Se dice que Cataluña no es viable porque no es atractivo su mercado para invertir, refiriéndose al tamaño del territorio o al número de habitantes. Otros comentan las dificultades organizativas, sobre todo de falta de economías de escala para tener costes asumibles. 

Otros, mirando el mercado de la deuda, dicen que las emisiones de deuda catalana no tendrían salida. Vayamos por partes. Para empezar, la decisión de una empresa de invertir en Cataluña puede valorarse con base en sí encuentra sinergias entre su sistema de valores corporativos y los de la cultura catalana (aspecto organizativo). Eso sí, habrá que analizar  antes si los mercados potenciales la hacen viable. Por ejemplo, si se trata de un centro comercial, identificará si la localidad donde se sitúe tiene potencial suficiente (nada que ver con los habitantes de Cataluña, sino del pueblo o ciudad en cuestión). Una empresa de servicios mirará si tiene acceso a mano de obra cualificada y si la situación geográfica le da acceso a otros mercados.

  • Invertir de forma consciente

Hay que observar estos días que aquellos que valoran las inversiones para asesorar dónde deben invertir dinero aquellos que tienen, tampoco se ponen demasiado de acuerdo. De repente el bono español se califica como bono  «basura» y la prima de riesgo sube. Entonces las declaraciones de alguna autoridad competente hacen que vuelva a bajar la prima y parece que las aguas turbulentas se vuelven más tranquilas. En caso de tener dinero, los invertiría siguiendo otros consejos menos volubles, pero supongo que las agencias de rating las forman personas que valoran la información que reciben y la deben hacer circular de la mejor manera posible. Es decir, en realidad, no dejan de ser personas que miran las noticias y las interpretan a su manera. Miremos el caso de Cataluña, todos podíamos leer a cierta prensa internacional que había pedido un rescate en España. Eso sí que hace reír. Sería como ingresase mi sueldo a una cuenta de la comunidad de vecinos y la comunidad de vecinos me dijera que me rescata cuando le digo que me dé dinero para pagar la cuota de la comunidad.

El problema llega cuando esta información que se hace circular quizás no es tan confiable como debería y las opiniones acaban siendo certezas que tienen consecuencias muy graves con respecto a los intereses a pagar por el dinero que nos dejan. Volvemos a un ejemplo casero, sería como si el recibo de la hipoteca de un mes al otro pasase de 800 a 1200 euros porque mi vecino le dice al banco que no podré pagar y lo dice porque un tendero le cuenta al mi vecino que me fio la última vez y le debo la factura de la verdura. En estos momentos, ¡me alegro de que mi hipoteca esté bien firmada ante un notario e inscrita en el registro de la propiedad! También me alegro de no tener que hacer una ampliación de hipoteca en estos momentos que el vecino y el banquero se encuentran para conversar sobre mis mermadas finanzas.

  • Más organización o menos mercado

Quizás la clave es empezar a hablar más de dirección de organizaciones que de economía de mercados. Porque la realidad supera la teoría de los mercados perfectos y una de las razones de ser de la organización llamada «Estado» es precisamente ver cómo se pueden utilizar los mercados como un instrumento para mejorar la vida de las personas. Aceptar que los mercados NO son espacios perfectos de intercambio entre individuos, sino que muchas veces falta oferta, falta demanda, o bien ambas.

Así que, qué más que decir sobre si el dinero es miedoso. Podríamos decir que depende. Depende de quien los tiene, y cómo es esa persona, depende de si cree en la inversión o sencillamente se trata de dinero sin alma buscando maximizar beneficios a corto plazo, minimizar riesgos y no comprometerse con ningún proyecto concreto.

Muchos pequeños empresarios utilizan el dinero que ganan para poder sacar adelante su autoempleo y el empleo de las familias que dependen, arriesgando su patrimonio, e incluso, invirtiendo cuando no hay financiación garantizada por las entidades que deberían garantizar. Este dinero no es de miedosos, sino más bien al contrario, es de valientes. Pero vayamos por partes, muchas de las opiniones que escuchamos del mundo empresarial, las hacen muchas veces grandes directivos que no arriesgan su capital y que no son estrictamente empresarios. Supongo que los empresarios, sobre todo de PYMES, se encuentran ocupados trabajando e intentando sacar fuerzas y recursos de donde sea para continuar vivos y con esperanza. Ya está bien de hablar del dinero miedoso y cobarde y empecemos a centrarnos en las personas que los tienen en el bolsillo para mirar qué hacen. Esto llevaría a un debate mucho más fructífero y productivo. Y más auténtico.

Reúne un 22% del total del conjunto empresarial más innovador y sigue creciendo

 

«Me gustan los catalanes porque hacen cosas», dijo M.Rajoy. Yo no sabría deciros si los catalanes hacemos más cosas que los canadienses o los  swazilandensis, o cuando menos hacemos cosas, cuando el resto del mundo, presumiblemente, no hace nada. O dado el caso, ¿Por qué hacemos cosas cuando nadie más las hace? ¿Qué nos motiva a hacer lo que no está hecho? Y lo que es más importante, ¿Tiene algún sentido hacer lo que está por hacer simplemente porque somos catalanes y tenemos que hacer cosas para sentirnos merecedores de las alabanzas de este señor?

Preguntas profundamente filosóficas pero sin una respuesta obvia. En todo caso numerosos informes y estudios de entidades como el “Mobile World Congress”, la “Agencia per la Competitivitat de l’Empresa” (ACCIÓ) o la “Fundación de Estudios de Economía Aplicada” (Fedea) no solo confirman que efectivamente los catalanes hacemos algunas cosas, sino que las hacemos bastante bien. Y así pues, año tras año, Cataluña ocupa las mejores posiciones en los rankings de innovación.

  • Puntera en innovación de producto y proceso de negocio

El Análisis de “ACCIÓ” es concluyente; «Cataluña lidera en número de empresas innovadoras en el Estado, con el 22% del total. Cataluña lidera tanto en empresas innovadoras en producto como en proceso de negocio».

Unas cifras que no son producto de la casualidad, sino de una apuesta consciente y proactiva, tanto del tejido empresarial, como de la administración pública, y que se constata en un crecimiento de un 10,7% más que en el trienio anterior al estudio.

Innovación que siempre va ligada al gasto en R+D, un punto clave porque no se entiende uno sin el otro, y aquí los datos también muestran un crecimiento del 2,4% el 2019 respecto al año anterior, tercer año de crecimiento consecutivo, y la cifra más alta de la serie histórica, pero por debajo del Estado español (4,2%), y de la Unión Europea (4,5%).

No hay ninguna duda de que los catalanes tenemos el talento, la ciencia, el tejido industrial y el espíritu emprendedor, pero quizás nos falta una estrategia de país que sepa coordinar academia con industria. Hemos de poder transformar toda esta ciencia en proyectos concretos y con aplicaciones comerciales reales. Y que el talento humano que tanto nos ha costado formar no se marche al extranjero, donde sí que es valorado. Es evidente que un MIT catalán queda lejos pero no por falta de talento, sino de financiación.

  • Inversión extranjera y financiación

A pesar de que podemos afirmar que los catalanes tenemos un espíritu innovador que se acerca al que caracteriza al pueblo americano, lo mismo no es cierto si hablamos de nuestra aversión al riesgo, sobre todo cuando se trata de inversiones de capital en proyectos de Pymes, que ven la innovación y la incertidumbre, no como una guarnición, sino como un entrante, un primer plato, un segundo plato y los postres, también conocidas como Startups.

Entonces, ¿cómo se complementa esta carencia de nuestro talante?

Según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y la Empresa Nacional de Innovación (ENISA), el 36% de las pequeñas y medianas empresas catalanas han recibido préstamos participativos del estado, muy por encima de la media española y al frente con bastante diferencia.

Y aquí hay que destacar que por ámbito de su actividad, las Pymes del sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), reúnen la mayoría de esta financiación. Un tejido empresarial que parece ser inmune a la pandemia y que sigue creciendo con cifras de ocupación que son la envidia del sector. Así lo confirma un estudio realizado por el Gabinete de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio de Barcelona y el Laboratorio de Transferencia de Análisis Cuantitativo Regional de la Universidad de Barcelona (AQR-LAb), que nos muestra que el sector de las TIC ocupó a 128.700 personas durante el tercer trimestre del 2020, un 19,1% más comparado con el mismo periodo del 2019, y un máximo histórico.(*4)  Así pues estamos hablando de un campo digital plenamente consolidado y uno de los más dinámicos de la economía catalana, confirmándose así como clave y estratégico, en un momento en que la reactivación económica y social en Cataluña es una necesidad imperiosa.

Por otro lado tenemos la inversión extranjera, donde la Cámara de Comercio de Barcelona nos ratifica que Cataluña también lidera la inversión productiva por valor de los activos. Unos datos especialmente significativos porque, a diferencia de los que salen de otros informes, y que a menudo solo sirven para ser titulares sensacionalistas, no están basadas en datos trimestrales o anuales, propensas a la volatilidad, sino en la inversión limpia acumulada en periodos de más de diez años, y que por lo tanto permiten identificar tendencias.

En definitiva, todos estos informes, estudios y análisis confirman lo que aquel señor nos dijo, que los catalanes hacemos cosas, pero también nos ha quedado claro que cuando hablamos de innovación, no hay bastante con hacer cosas, si estas cosas no están acompañadas de una visión de país apoyada con los recursos económicos que se merece.