El impacto de la pandemia en las empresas catalana

La pandemia de Covid-19 ha hecho mucho daño a las empresas catalanas. Por si fuera poco, las que más han recibido han sido las empresas más pequeñas. Las que no han tenido que cerrar han sufrido un descenso de ventas importante y, en muchos casos, se han visto obligadas a incluir trabajadores en un ERTE o, incluso, a despedirlos. Este primer trimestre de 2021, sin embargo, se vislumbra una cierta recuperación en la actividad económica.

 

Según el Idescat, el 1 de enero de 2020 había establecidas en Cataluña un total de 637.772 empresas (excluye la producción agraria y pesquera y los servicios domésticos). 

Si consideramos solo el criterio del número de asalariados, la suma de autónomos (empresas sin asalariados), microempresas (menos de 10 trabajadores) y pequeñas empresas (menos de 50 trabajadores) es de 629.332, más del 98% de todo el tejido empresarial catalán. De hecho, solo la suma de autónomos y microempresas ya supera el 94% del total en Cataluña.  

  • Cuanto más pequeña la empresa, más ha “recibido”

El tamaño de las empresas ha resultado estar fuertemente relacionado con su grado de vulnerabilidad ante la crisis económica y social derivada de la pandemia. 

A finales de febrero de este año, a la Encuesta del Banco de España sobre la actividad empresarial (EBAE), se leía que las pequeñas empresas fueron las que sufrieron con mayor intensidad los efectos de la crisis durante el 2020, dado que perdieron, de media, el 19% de su facturación, mientras que las grandes solo la redujeron un 12,4%.

La caída de las ventas se suavizaba a medida que crecía el tamaño de la empresa. Esta misma tendencia se ha observado en la ocupación efectiva —una vez descontados los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). 

  • Todos los sectores se han visto más o menos afectados

En Cataluña, el 74% del PIB corresponde al sector servicios, una actividad económica muy dependiente del turismo. Así, el presidente del Gremio de Restauradores de Barcelona, Roger Pallarols —aunque sin datos precisos todavía—, cree que en Cataluña la proporción de negocios que han cerrado para no volver a abrir nunca más puede llegar al 25%

Otros sectores, como el comercio y la industria, también han sufrido un impacto relevante. Según el estudio de PIMEC Evolución de la pyme industrial catalana en 2020 y perspectivas para el 2021, el 54% de las pymes industriales catalanas han cerrado el año de la Covid-19 con resultados por debajo de los alcanzados en 2019. Hasta un 29% han destruido empleo, mientras que solo el 22% ha aumentado la plantilla.

Esta fuerte relación entre la “salud” de las empresas y los niveles de empleo acaba teniendo un impacto directo en el bienestar de las personas.

  • Las perspectivas: una brizna de esperanza

Estos primeros meses de 2021 comienzan, sin embargo, a enviarnos un mensaje de esperanza. 

Según datos del Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya en su Boletín de coyuntura laboral y sectores productivos. 1.º trim. 2021, el 1.º trimestre de 2021 se está produciendo una recuperación notable de la actividad económica y esto se refleja en la evolución del mercado laboral. El mes de mayo de 2021 muestra un descenso del paro registrado en -3,1%. El número de personas afiliadas a la Seguridad Social ha subido +1,1% respecto del mes anterior, y la contratación ha crecido un 11%

Otro motivo de esperanza se puede encontrar en el primer Scanner Startups Ecosystem, elaborado por Barcelona Tech City y Closa Investment Bankers a partir de las operaciones cerradas el 2020. En él se señala que el año pasado las tecnológicas españolas rozaron los 2.100 M€ en financiación, un incremento del 4,3% —a pesar de que el PIB de España retrocedió el 11% por el impacto de la Covid-19— y que en los primeros cuatro meses del 2021 el sector ya ha recaudado cerca de 1.800 M€, casi tanto como en todo el año pasado. Un 41% de los encuestados manifiesta que ha incrementado la plantilla en el último año, frente al 31% que la ha recortado. El estudio vuelve a confirmar que Barcelona es el foco de la inversión en empresas emergentes en el Estado. 

Otro dato positivo es que la digitalización de las empresas —que hasta la pandemia podía ser más o menos opcional—, se ha vuelto casi obligatoria. M. Rosa Agustí, presidenta de la Associació Gironina d’Empresàries (AGE), lo explica así: “la pandemia ha provocado que un 90% de las empresas de Girona gestionadas por mujeres se hayan digitalizado y vendan a través de Internet”.

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Equip Editorial
  1. Carme Dalmau Planas says:

    Hauriem de intentar no dependre tant del turisme . Gràcies per l,explicació.

    • Marifé Fariñas says:

      Gràcies pel comentari, Carme! La pandèmia ha castigat a molts sectors, però el turisme ha estat el gran perjudicat.

      Hace 1 mes
  2. alicia Coiduras Charles says:

    Certament hi han hagut pèrdues tal i com expliqueu, però un cop més aquella dit de les crisis sempre es reneix, sempre acaba resorgint una nova manera de fer i d’això els catalans en sabem
    Gràcies per l’article

    • Albert Chic Giménez says:

      Tens raó, Alícia. Som un poble d’allò més resilient i, arran de la nostra condició de país ocupat, ens hem hagut de reinventar contínuament.
      Gràcies per la teva bona valoració!

      Hace 1 mes

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