La digitalización: el reto más grande de las pymes

La aceleración de la digitalización ha sido uno de los retos más importantes por las pymes durante la pandemia. Los datos dicen que un 70% de las empresas en España se han digitalizado durante la pandemia según la consultora IPG. Esto quiere decir que 7 de cada 10 han abierto una tienda en línea.

 

Si bien a muchas pymes ya hace años que la digitalización les ronda por la cabeza y era uno de los temas pendientes, la pandemia ha acelerado y ha hecho que en tiempo récord muchas empresas estén en línea y, gracias a ello, seguramente no han tenido que cerrar las puertas.  Se considera pyme una empresa de menos de 250 trabajadores y la facturación de la cual no supera los 5 millones de euros.

  • El coste de la digitalización 

Cuando una pyme busca por Internet la manera de digitalizarse, probablemente le saldrán muchas ofertas y a precios muy económicos de empresas que se dedican a este mundo. Incluso podrá comprar un dominio, lo que le supondrá un gasto menor, ya que por 10 € al año se puede tener uno. También podrá encontrar muchas páginas que le facilitarán plantillas y, si lo acompaña con imágenes, podrá llegar a hacer, por sí sola, una página web.

Pero, como dice el dicho: zapatero a tus zapatos.

Son muchos los elementos a tener en cuenta a la hora de hacer un comercio electrónico. Depende del negocio que se tenga, si se dispone de un catálogo extenso, si se trabaja en el ámbito internacional, o si se tienen novedades constantemente. Lo más aconsejable a la hora de digitalizar el negocio es contratar una agencia que ayude a poner en marcha este gran proyecto. Son muchas cosas las que se tienen que tener presentes, y disponer de un buen e-commerce, que funcione perfectamente y que no tenga errores, será la clave del éxito.

  • Cosas a tener en cuenta

Antes de poner en marcha una tienda en línea, se debe tener en cuenta:

  1. Hacer un análisis de la competencia: navegar por Internet (mirar webs y redes sociales).
  2. Hacer un análisis de la misma empresa: identificar el propio e-commerce. Decidir si se puede hacer con la gente interna de la empresa o si se necesita ayuda externa, como es el caso de una agencia especializada en páginas web. 
  3. Tener en cuenta el tiempo estipulado necesario para hacer una página web, ya que siempre puede surgir algún imprevisto. Por ello, no hay que comunicar la fecha de salida del negocio en las redes hasta que no esté asegurado al 100%.
  4. Una vez que la página web ya esté en marcha, se tiene que actualizar constantemente.
  5. Hay que ser muy rápido: cuando un usuario pregunte sobre algún producto o servicio, se debe contestar lo antes posible porque, si no, existe el riesgo de que tal vez lo acabe comprando en otro lugar.

La pandemia ha cambiado los hábitos de consumo, y también ha dejado claro que, si se quiere mantener el negocio, se debe tener un sitio en línea para que los posibles clientes puedan encontrar y ver el que se ofrece.

Estamos en la era de la omnicanalidad, y hay que tener la capacidad de satisfacer tanto a un cliente que compra en la tienda física, como al que compra en línea, como al que lo hace a través de una llamada o a través de un correo electrónico, o, incluso, a través de las redes sociales del negocio.

  • El pasado 

Hace años, era impensable pensar que una empresa, por el hecho de tener una página web, podría conseguir clientes. Hasta entonces, la técnica para conseguir compradores, normalmente era exclusivamente mediante un equipo comercial que, junto con una estrategia de marketing, hacían el que se denomina “puerta fría”, es decir, vender el producto o servicio desde cero. Esta tarea comercial, en muchas ocasiones, podía durar semanas o meses. 

  • El presente  

Hoy en día, cuando se abre un negocio, aunque se ofrezcan servicios, hay que tener una página web donde los posibles clientes puedan ver qué se ofrece, que se ha hecho, el equipo que forma la empresa, y una cosa esencial, la filosofía de empresa que se tiene (la misión y la visión). Con solo esta información, el posible cliente puede hacerse una idea de quién se es.

Aparentemente, puede parecer mucho más fácil llegar al cliente a través de una página web que haciéndolo con un equipo comercial, pero no es exactamente así. Tener una página web no lo es todo. Las redes sociales son otra herramienta que se tiene que tener muy presente en la sociedad de hoy en día que está permanentemente conectada.

Durante la pandemia, las empresas han tenido que digitalizar sus negocios. Esta ha sido la única manera de obtener ingresos. Los datos nos dicen que 7 de cada 10 empresas que antes del confinamiento no tenían un e-commerce han tenido que subirse al carro de la digitalización si no querían cerrar el negocio. El sector de la alimentación, la moda, la electrónica, la belleza y los productos del hogar son los que más se han podido beneficiar de haber dado este paso.

 

¿Quieres ser el primero en recibir las últimas noticias sobre 11Onze? Clica aquí para suscribirte a nuestro canal de Telegram

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos:

Economía

Digital banking

6min lectura

Cómo la digitalización de los servicios bancarios está cambiando la sociedad

Economía

Catalunya líder

5min lectura

Líder en empresas innovadoras

Economía

Éxito empresarial

6min lectura

compartir responsabilidades



Equip Editorial
  1. Laia Macià Plaza says:

    Quan vull comprar alguna cosa, primer miro les característiques dels productes per internet, però no compro online, prefereixo fer-ho en una botiga física si és possible. Això em va bé perquè evito compres excessivament impulsives i, a la vegada, penso que contribueixo a mantenir les botigues obertes, ja que si ens passem tots a comprar per internet, acabarem tenint molts magatzems i pocs comerços.

    • Marc Jara Gimeno says:

      Molt interessants les teves reflexions, Laia. La botiga física ens dona uns serveis únics. Però com ve dius, la digitalització ens dona l’avantatge de consultar prèviament els productes i fins i tot trobar i decidir on comprar-los. Gràcies pel comentari, Laia.

      Hace 2 meses
  2. alicia Coiduras Charles says:

    He de reconeixe que encara m’agrada ansr a la botiga, al mercat però també faig us de la compra digital, ja que segons quibes coses no em cal veure-les previament
    Per exemple les sabates i la roba em costa tot i que posin les talles sempre es un fiasco

    • Silvia Granado says:

      Molt d’acord amb tu Alicia, hi ha coses que és millor anar a la botiga, provar-ho i veure realment com són, hi ha d’altres productes que és còmode fer la compra a través d’un mòbil i rebre’l a casa. Tenim la sort de poder fer ús d’ambdues.

      Hace 2 meses

Deja una respuesta