Las criptomonedas en 5 ideas clave

Las monedas digitales son cada vez más habituales, pero todavía es bastante desconocido qué son y cómo funcionan. Tratamos de aclarar, de manera sencilla y en cinco puntos, sus características fundamentales.

 

  • Un poco de historia de las criptomonedas

Debemos retroceder hasta principios de los años ochenta del siglo pasado para encontrar los primeros pasos en la idea de una moneda virtual protegida por la criptografía, de la mano de David Chaum y la creación del eCash. El impulso definitivo llega en 2008, cuando se publica a nombre del misterioso Satoshi Nakamoto el documento que desarrolla el Bitcoin.

Con Bitcoin, cuyas primeras unidades se pusieron en circulación el 3 de enero de 2009, se considera que nacen definitivamente las criptomonedas. Sus creadores lo describieron como “un sistema de efectivo de igual a igual” y sin regulación ni control de gobiernos ni instituciones.

  • Cómo funcionan las criptomonedas

La encriptación, para darle seguridad, se sustenta en la tecnología de cadena de bloques, blockchain, una estructura de almacenamiento de datos siguiendo algoritmos, casi imposible de falsificar, abierta a todos los usuarios que quieran, y que funciona como un libro de registro electrónico del Bitcoin y otras criptomonedas.

De este modo se crea una moneda digital, sin forma física, pero de la cual se puede asegurar la titularidad, la integridad en las transacciones y controlar la creación de nuevas unidades. Esto otorga a las criptomonedas la garantía para usarlas como dinero a quien quiera: hacer intercambios, compras o ahorrarlas.

El dinero de curso legal está bajo la garantía de los estados, sus gobiernos y las instituciones financieras, que lo crean y regulan. Esta es la base de la confianza que hace que los ciudadanos lo usen, además de convertirlo en imprescindible. Las criptomonedas, en cambio, no dependen ni están reguladas por ninguna administración. De este modo, su valor nace de la confianza depositada por los usuarios, de la ley de la oferta y la demanda.

Sin embargo, las criptomonedas buscan lograr esta confianza necesaria con el usuario, por ejemplo, replicando las características esenciales del dinero: que sean fungibles o puedan intercambiarse; que se puedan dividir en unidades; que se puedan almacenar y transportar; y que su flujo de creación o suministro esté controlado y limitado.

El mercado que van creando los propios usuarios, pues, es lo que marca su aceptación y, de rebote, su valor. Lo que hemos conocido hasta ahora es que, desde unos inicios, cuando solo algunos expertos o aficionados tecnológicos las adquirían, el interés por tener criptomonedas ha experimentado un crecimiento muy elevado, hasta llegar a cambiar un Bitcoin por 40.000 €.

  • Para qué sirven las criptomonedas

Como hemos podido deducir, la inversión se ha vuelto una de las grandes motivaciones para poseer criptomonedas. Incluso se han creado bolsas especializadas que trabajan las 24 horas, los 365 días del año, comprando y vendiendo sin parar. Los inversores se ven atraídos a estos mercados por la expectativa de las ganancias. Pero hay que tener cuidado y estar dispuesto a aceptar el riesgo de la alta volatilidad de las criptomonedas: su cotización sube y baja en miles de euros con mucha facilidad.

Las criptomonedas también se pueden usar para hacer compras, siempre que el vendedor acepte este medio de pago. Todavía no se puede decir que sea una opción ni mucho menos generalizada, pero cada vez son más las empresas que lo permiten y abren pasarelas para que se les paguen servicios o productos en criptomonedas. Los pagos rápidos, de hecho, son otro de los usos y de las ventajas de las monedas digitales, puesto que las transferencias, en todo el mundo, son inmediatas.

  • Comprar y guardar criptomonedas

Ya hemos dicho que la inversión en criptomonedas es en estos momentos altamente especulativa y arriesgada. Las más rentables, como el Bitcoin o el Ethereum, son a la vez consideradas las de mayor riesgo. Aun así, cualquier persona puede acceder a tener si las compra, las acepta en pago o, incluso, creando o desencriptando nuevas.

Lo más frecuente es que esta última opción, la creación o desencriptado, quede en manos de grandes equipos informáticos dedicados a ello, a menudo controlados por grupos económicos, en lo que se conoce como minar criptomonedas: generarlas descifrando el algoritmo o problema matemático bajo el que se esconden.

El particular podrá acceder más fácilmente a través de las plataformas de compra o los intermediarios financieros, así como desde cajeros automáticos que se han creado exclusivamente para ofrecer y canjear criptomonedas, y que ya se encuentran en zonas comerciales, por ejemplo. También existen aplicaciones digitales, como por ejemplo Coinbase o Binance.

Una vez compradas, se les asignará una contraseña única y personal, que conviene tener en lugar seguro y no perder, porque es toda la garantía que tenemos de que aquellas criptomonedas nos pertenecen. Para hacerlo, existen los wallets o monederos digitales, un software o aplicación donde es posible almacenar criptomonedas.

  • La regulación de las criptomonedas

En 2015, la Unión Europea (UE) estableció la misma validez del euro para el Bitcoin y otras criptomonedas similares como medio de pago, respondiendo al aumento de su presencia y de las inversiones relacionadas. 

Ahora bien, recordemos que las criptomonedas nacen libres de la regulación y el control de las administraciones y que, en consecuencia, estas las ven con cierta reticencia y las consideran como un activo muy especulativo y poco adecuado, si no es para el inversor experto. Cuando decidimos comprar criptomonedas, tenemos que saber que no habrá servicios de regulación y supervisión tradicionales que nos garanticen la custodia.

Para terminar, recordemos que el Estado español obliga a incluir en la declaración de la Renta cualquier gasto o ingreso derivado de operaciones de compraventa con criptomonedas. Además, el octubre de 2020 se publicó el Proyecto de Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal, introduciendo la obligación de suministrar información sobre los saldos y los titulares de las criptomonedas y de las operaciones de compra, cobros, pagos y transferencias, entre otras transacciones.

 

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Equip Editorial
  1. Josep Ruaix says:
  2. alicia Coiduras Charles says:

    Es curiós però sempre he passat de saber sobre les criptomomendes ho veia molt volàtil, però poder amb aquesta informació tan bona començaré a cercar o si més no a llegir si trobo articles que hi parlent. Gracies Aitor molt ben explicat

  3. Miquel Pérez Corral says:

    Bona informació, no tenia conexament, gràcies!

    • Silvia Garriga Sole says:

      Per això estem aquí Miquel, per fer arribar informació menys coneguda. Gràcies a tu per seguir-nos.

      Hace 2 semanas

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