Mujeres economistas que no encontrarás en los libros de historia

A lo largo de nuestra educación hemos aprendido grandes referentes que han marcado la historia por sus hallazgos o investigaciones. La gran mayoría de ellos, nombres de hombres que han logrado el éxito. Lo que no te cuentan los libros, es que muchos de estos referentes han trabajado conjuntamente con mujeres sin las cuales su hazaña no hubiera sido posible

 

En todos los sectores laborales encontramos a mujeres que han sido invisibilizadas simplemente por el hecho de ser mujeres. Incluso, en muchos de los casos, su trabajo ha sido atribuido a la figura de un hombre que se ha llevado todo el reconocimiento y el mundo de la economía no es una excepción. Queremos dar luz a estas mujeres que han quedado a la sombra y reivindicar su aportación a la historia.

  • Beatrice Webb
    Desde muy pequeña, Beatrice tenía muchas inquietudes intelectuales y se mostró muy interesada por las ideas socialistas fruto de las ideas revolucionarias que corrían en ese momento. Nació en 1858 en Gloucester, Inglaterra; época en la que el sector obrero de la Revolución Industrial sufría la explotación indiscriminada de la patronal y las familias vivían en la miseria. Impulsada por este contexto y su delicada salud, Beatrice llevó a cabo una educación prácticamente autodidacta muy enfocada en la filosofía, las ciencias y las letras.En 1890 conoció al intelectual socialista Sidney Webb quien luego se convirtió en su marido. Juntos comenzaron a trabajar en nuevas teorías celebrando reuniones con otros simpatizantes del socialismo donde discutían durante horas sobre diferentes temáticas. En 1897 publicaron lo que sería el trabajo más importante de sus vidas y un instrumento clave para entender la revolución socialista no marxista de Inglaterra, «Democracia Industrial». A ellos se les atribuye la idea de un estado que garantice una vida digna a sus ciudadanos, un término que ella misma denominó house – keeping state. Pese a conformar un perfecto tándem y haber trabajado juntos en diferentes publicaciones, solo el nombre de su marido, Sydney Webb, pasó a la historia como uno de los reformistas sociales más importantes en Inglaterra.
  • Anna Schwartz
    Si mencionamos el apellido Friedman, es probable que hayamos oído hablar de él o incluso, le reconozcamos como el padre de la teoría monetarista. Y, ciertamente, él contribuyó en la creación de su reputación pero contó con la ayuda de Anna Schwartz, una investigadora que quedó a la sombra del prestigio de Friedman. Nacida en Nueva York en el 1915, pasó gran parte de sus años de vida trabajando en la National Bureau of Economic Research de su ciudad natal. En 1963, sin embargo, su carrera hace un salto gracias a la publicación de «Una historia monetaria de Estados Unidos, desde 1867 hasta 1960» (A Monetary History of the United States, 1867 a 1960), un trabajo que vio la luz gracias a la investigación conjunta de Schwartz y Milton Friedman. La obra marcó la historia de la economía estadounidense y aún hoy en día es un referente sobre la buena gestión de la economía y cómo evitar fluctuaciones en el ámbito nacional.
    Friedman fue nombrado como el padre fundador de la teoría monetarista relegando a Schwartz a un segundo lugar. En 1976 recibió el Nobel de Economía gracias a la obra fruto del trabajo conjunto con Schwartz, pero ella no recibió ninguna mención en el comité ni tampoco a la esfera pública. Años después, críticos británicos destacaron la investigación de Schwartz reclamando su importancia en el desarrollo de la teoría, sin embargo, no obtuvo su reconocimiento.

     

Ellas son sólo dos ejemplos de referentes femeninos que han contribuido a la historia pero que por el hecho de ser mujeres, han quedado relegadas en un segundo plano, a las sombras. Ahora, con más recursos de los que contaban antes y una mirada más crítica, podemos desempolvar aquellas figuras que a pesar de haber aportado su granito de arena, han quedado excluidas de los libros de historia.

 

Equip Editorial Equip Editorial
  1. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    Estic d’acord amb l’Albert, i a mes cal fer la recerca en tots els àmbits el de l’art tb com Camile Clàudel amant de’n Renoir al que se li atribueixen obres d’ella
    Frida Khalo ….i un etc en molts àmbits, fora un bon treball de recerca i anar publicant a la comunitat

  2. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:
  3. Vicente Amoretty MarquezVicente Amoretty Marquez says:
    Vicente

    La capacitat de la dona sempre ha existit, per desgràcia a estat poc reconegut, així que és l’hora de empoderarlas pels seus mèrits i els seus èxits.

    • Silvia GarrigaSilvia Garriga Sole says:
      Silvia

      Gràcies per l’apreciació Vicente, mica en mica segur que s’aconsegueixen els reconeixements merescuts. Esperem poder posar algun granet de sorra des de La Plaça.

      Hace 4 meses
  4. Albert Chic GiménezAlbert Chic Giménez says:
    Albert

    Cal fer molta recerca històrica -atès que la societat patriarcal s’ha dedicat a amagar-ho- per recuperar biografies de dones importants. Aquest pot ser un petit gra de sorra per tal que les dones recupereu el paper d’igualtat total a la societat a què teniu dret. Això, de retruc, pot fer que moltes nenes, futures dones, tinguin referents i contribueixin elles també a la construcció d’una societat paritària de veritat.

  5. Elisabet Porqueras GarciaElisabet Porqueras Garcia says:
    Elisabet

    Bon article, cal potenciar més el paper de la dona en la nostra història!!

  6. Laura Bunyol BartrinaLaura Bunyol Bartrina says:
    Laura

    En coneixem alguna coneguda catalana del món industrial o financer?

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