Economía para estudiantes: cómo controlar mis finanzas

El dinero forma parte de nuestra vida desde pequeños. Con las primeras monedas que ponemos en la hucha, el dinero que nos dan los abuelos para el cumpleaños, el primer trabajo de verano, la ayuda de los padres para comprarnos los primeros caprichos … Y de repente, llega la mayoría de edad y, entre muchos otros cambios, por primera vez tenemos el control sobre nuestro dinero. ¿Pero realmente nos han enseñado a gestionarlos? ¿Seremos capaces de independizarnos, de llegar a fin de mes? La respuesta es que, sin duda, si, controlar todo eso está en nuestras manos, y solo hace falta un poco de organización para sacar el máximo rendimiento.

  • ¿Por qué necesito dinero?

El primer estereotipo que tenemos que romper respecto al dinero es compararnos con los demás. Calcular lo que tenemos o ganamos en función de lo que tiene la gente de nuestro entorno no es ni objetivo ni realista. Cada uno nace y crece con unas condiciones determinadas sobre las que raramente ha podido influir. Si estás estudiando y empezando a definir lo que será tu vida, quítate la presión de encima porque nada está escrito, y lo importante no es donde empiezas sino cómo acabarás. Así pues, lo primero que tendremos que hacer es analizar la situación actual y determinar nuestro objetivo a medio plazo, no será lo mismo vivir en casa de los padres y centrarnos en los estudios que tener la voluntad de independizarse, aunque para ello tengamos que invertir parte de nuestro tiempo a trabajar. Determinar esto nos llevará a la siguiente pregunta: ¿cuánto necesito para vivir?

En este punto ya podemos empezar a jugar con nuestras finanzas y diferenciar los gastos fijos de los variables, igual como hacen las empresas. Los fijos serán todos aquellos que tenemos que asumir cada mes, como el alquiler del piso, el gimnasio, el precio de la tarjeta de transporte o una suscripción a Spotify. En el caso de los gastos variables, serán todos aquellos en los que el importe puede variar de un mes a otro en función de nuestras necesidades. Por ejemplo, aunque la comida es imprescindible, no gastaremos lo mismo un mes que otro, y justamente es uno de los puntos donde podemos recortar gastos. Con esto no nos referimos a dejar de comer o comprar los productos más económicos del mercado, independientemente de su calidad. Más bien nos referimos a todo lo contrario: apostar por un consumo responsable.

  • ¿Cómo puedo reducir el gasto mensual?

Basta con mirar el entorno actual para ver que las tendencias de consumo, es decir, el tipo de compra que hace la mayor parte de la sociedad, está cambiando y cada vez son más las personas que en vez de comprar en grandes superficies industrializadas buscan el producto de proximidad, más calidad y menos cantidad. Estos pequeños cambios nos permitirán hacer una compra con conciencia, priorizando solo los productos que necesitamos y cuidando al mismo tiempo nuestra salud y economía. Algún ejemplo que podemos aplicar a nuestra vida diaria podría ser beber agua en envases reutilizables (botellas de cristal o metálicas) y evitar así la compra diaria de botellas de agua, sustituyéndolo por garrafas que son más económicas y nos durarán más tiempo.

Lo mismo podemos hacer cuando vayamos a hacer la compra, llevando nuestra bolsa para evitar comprar bolsas de plástico. Otro truco útil puede ser organizar nuestro menú semanal, para saber qué comeremos cada día y, por lo tanto, qué necesitamos comprar. Ni más ni menos. En cuanto a productos de higiene podemos optar por paquetes familiares, donde viene más cantidad por menos precio, o bien alternativas como las pastillas de jabón o las copas menstruales que más allá de ser económicas, no generan residuos. También existen tiendas a granel donde puedes comprar solo la cantidad que necesitas, sea de productos alimenticios o de limpieza del hogar. Investiga tu zona y busca la opción que más se adapte a tu bolsillo, recordando siempre que lo que se ha hecho siempre, o lo que hace la mayoría, no siempre es la mejor opción para ti.

En cuanto al transporte, también hay que buscar este equilibrio y valorar alternativas al transporte privado, que suponen un coste más elevado si sumamos gasolina, impuestos, seguro y reparaciones. El transporte público o la bicicleta son dos opciones económicas que nos pueden ayudar a controlar nuestros gastos a la vez que cuidamos el medio ambiente. Incluso en el momento de salir de fiesta podemos recortar gastos si actuamos con conciencia. Reservar con antelación, aprovechar ofertas y descuentos o marcarnos la cantidad que queremos gastar antes de empezar la noche nos ayudará a mantener un cierto control. Si esta última parte es la más difícil, un truco puede ser llevar en efectivo el importe que queremos gastar. De esta manera no habrá margen de pasarnos de presupuesto y esto nos permitirá gestionar mejor nuestras salidas, sin gastar ni un euro más de lo previsto.

  •  Controla tu situación económica desde el móvil

Estas son algunas de las recomendaciones que nos ayudarán a mantener el control de nuestros ahorros, pero la tarea importante es analizar nuestra situación particular y hacernos las siguientes preguntas: ¿de qué ingresos dispongo? ¿Qué cantidad debo destinar a gastos fijos? ¿Qué me queda por destinar al ocio? ¿Necesito ahorrar para el futuro?

Si algo tenemos a favor los jóvenes es que actualmente existen aplicaciones para casi todo. Controlar nuestras finanzas nunca ha sido tan fácil. La mayoría de bancos se están reinventando desde hace años para que la experiencia del nuevo cliente digital sea intuitiva y ágil, que en un solo clic tengamos a nuestra disposición toda la información que deseamos, desde el saldo total de la cuenta (el dinero que disponemos), hasta los gastos que hemos realizado con la tarjeta, viendo de manera gráfica donde estamos destinando la mayor parte de nuestro dinero. Esto nos permitirá hacernos una idea de nuestra situación actual y hacia dónde debemos dirigir los esfuerzos futuros.

  • Trabajar y ahorrar, los dos grandes aliados para tener dinero

Una herramienta clave para gestionar nuestros ahorros son las huchas digitales, un espacio en la cuenta donde pondremos el dinero que queremos destinar a una actividad concreta. El funcionamiento es sencillo, hay que proponerse un objetivo, bien sea un viaje o algo que queremos comprar, y a partir de ahí calculamos qué importe debemos ingresar cada mes para conseguirlo. Se debe buscar el equilibrio entre lo que deseamos y nuestros recursos actuales. Si queremos más dinero, tendremos que trabajar más. Si no podemos trabajar más, lo tendremos que gestionar de forma más eficiente. Pero sea cual sea nuestra situación, tomar el control de nuestras finanzas y saber en todo momento qué está pasando en nuestra cuenta corriente es indispensable.

El último consejo es no perder de vista que nunca caminamos solos. Tenemos padres, familiares y mucha gente alrededor que nos puede ayudar a entender qué significa todo lo que tiene que ver con el dinero que, al fin y al cabo, es entender cómo funciona el mundo actual. Tener su apoyo y seguir sus consejos serán un pilar indispensable para que este primer contacto con el mundo de las finanzas sea claro y comprensible. Cuando tomamos el control de nuestro dinero, tomamos el control de nuestra vida.

Equip Editorial Equip Editorial
  1. Joan Santacruz CarlúsJoan Santacruz Carlús says:
  2. Josep RuaixJosep Ruaix says:
    Josep

    Si aixi es 🙂

    • Jordi CollJordi Coll Planas says:
      Jordi

      Doncs sí, Josep! És molt important tenir les finances personals sempre sota control… Moltes gràcies pel teu comentari.

      Hace 3 semanas
  3. alicia Coiduras Charlesalicia Coiduras Charles says:
    alicia

    Aprendre a saber gestionar allò que vols fer per tal de tenir els diners suficients, bona informació

    • XavierXavier Esteve says:
      Xavier

      I tant, i més quan de jove hi ha tantes possibilitats de malbaratament. Gràcies.

      Hace 3 meses

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